Piden solución al aumento de campamentos de personas sin hogar en Hollywood

Los angelinos quieren un enfoque compasivo para abordar la falta de vivienda; una nueva ley podría obligar a los desalojos.

“Se necesita auténtica amistad con las personas sin hogar”: Amie Quickley, (Jorge Macías)
“Se necesita auténtica amistad con las personas sin hogar”: Amie Quickley, (Jorge Macías)
Foto: Jorge Macías / Impremedia

De norte a sur y de este a oeste, la escuela preescolar Delancey Wright Fine Arts Preschool y la Primera Iglesia Presbiteriana St. Stephen de Hollywood están rodeados por toneladas de basura y casas de campaña de personas sin hogar.

Para algunos, quienes viven y duermen debajo de los puentes de la autopista 101, entre el Bulevar Hollywood, las calles Bower, Yucca y las avenidas Carlos y La Baig la presencia de los desamparados representa una oportunidad de mostrar compasión con ellos y, para otros, se trata de la oportunidad de aplicar las leyes municipales de desalojo de personas que acampan en las aceras.

“Se necesita mostrar una autentica amistad con estos seres humanos”, dijo a La Opinión, Amie Quigley, directora de los Ministerios de Diáconos y Comunidad de la iglesia.

“También es necesario un enfoque disciplinado de equipos de alcance que ofrezcan servicios de salud mental, abuso de sustancias y vivienda transitoria y permanente”, añadió.

Panorama debajo de una autopista en la zona. (Jorge Macías)

Ella y otros miembros voluntarios de la iglesia barrieron los carriles centrales frente a la iglesia sobre la calle Bower y recolectaron el fin de semana numerosas bolsas de basura lanzada a la calle por los indigentes. Después llenaron por completo un contenedor.

El campamento de personas sin hogar ha crecido exponencialmente, sobre todo frente a la escuela preescolar de bellas artes Delancey Wright, que atiende a 65 niños. La escuela ha estado en el barrio durante casi 130 años.

“Es triste ver a las personas vivir en la calle, pero ellos tienen necesidades básicas que no pueden resolver y requieren ayuda”, comentó Judith Maldonado, una residente del área de origen guatemalteco.

Sin embargo, dijo que es “una exageración” la suciedad en las inmediaciones de la escuela y la iglesia donde se congrega ella y su esposo Memfy.

“Erika” entra a su “nuevo hogar”, una casa de campaña. (Jorge Macías)

De hecho, las banquetas están bloqueadas para los peatones. Y el tiradero de basura se extiende al puente de la autopista 101.

La institución educativa y la iglesia se ubican en el distrito del concejal Mitch O’Farrell, quien ha estado en contacto con Joni Isaac, la directora, quien le ha asegurado que trabajará para crear un ambiente seguro para los niños”.

 “Desde que asumió el cargo, el concejal Mitch O’Farrell ha priorizado la seguridad pública, especialmente en las escuelas”, dijo a La Opinión Dan Halden, director de comunicaciones del funcionario público.

Al mismo tiempo, Halden expresó que O’Farrell tiene contrato con Urban Alchemy, un proveedor de servicios sin fines de lucro, que emplea a personas que han experimentado la vida sin un hogar.

Menfi y su esposa Judith abogan por una respuesta compasiva a las personas sin hogar. (Jorge Macías)

A través de Urban Alchemy, su personal se relaciona con las personas desamparadas en todo el distrito 13 para conectarlas con los recursos que necesitan, incluida la vivienda, a la vez que están abordando la zona geográfica en conflicto, junto con la Oficina de Saneamiento de la ciudad de Los Ángeles

Entre los desamparados, “Erika”, una jovencita mitad blanca y mitad latina, junto con sus padres viven a la intemperie sobre la acera de la calle Carlos.

“Ya tenemos una semana aquí”, dijo brevemente. Ella, que promedia los 25 años, no quiso exponer los motivos por los cuales la familia había terminado en el desamparo.

Joana Morgan, una mujer afroamericana de 60 años, que llegó a California desde Indiana, dijo que hace nueve meses vive como indigente.

“Las calles son peligrosas; aunque me han ofrecido drogas, nunca las he aceptado y por eso ya me quisieron matar en cinco ocasiones”, reveló a La Opinión.

Por su parte, “Tracy”, una mujer blanca de aproximadamente 50 años evidenciaba sufrir de problemas mentales, expresó que ella necesita ayuda para librarse de las drogas y quisiera conseguir un lugar donde vivir.

“Si me dan la oportunidad, puedo pagar hasta $400 de renta…”, expresó “Tracy”.

En un informe de abril de 2021, un recuento de personas sin hogar revelado por Hollywood 4WRD, que incluye a numerosas organizaciones de base comunitaria, encontraron que en 2020 un total de 2,203  personas vivían sin un hogar en la zona llamada “Greater Hollywood”.