Lesiones, agotamiento y mala estrategia condenaron a los Dodgers, que cedieron la corona en Atlanta

Dave Roberts posiblemente perdió la Serie de Campeonato desde el segundo juego cuando inexplicablemente envió a relevar a Julio Urías; los Braves están en la Serie Mundial gracias a Eddie Rosario, a quien el manager de Los Ángeles decidió enfrentar en el peor momento

Eddie Rosario llega al home tras batear jonrón de tres carreras para los Braves en la cuarta entrada del juego 6.
Eddie Rosario llega al home tras batear jonrón de tres carreras para los Braves en la cuarta entrada del juego 6.
Foto: Kevin C. Cox / Getty Images

Eddie Rosario ya había demostrado en los primeros cinco juegos de la serie que su bate estaba al rojo vivo, caliente como rara vez se ve en postemporada. El pelotero boricua que llegó a los Atlanta Braves en un cambio a finales de julio había maltratado al pitcheo de los Dodgers y realmente ningún lanzador había podido encontrar la manera de dominarlo.

Con todo eso en mente, los Dodgers de todos modos decidieron lanzarle a Rosario en un cuarto inning que resultó fatídico el sábado en el sexto partido de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

Atlanta tenía corredores en segunda y tercera con dos outs. Walker Buehler, el pitcher, no pudo ponchar a Rosario con algunos lanzamientos afuera, así que intentó con una pitcheada adentro y el crecido puertorriqueño se voló la barda para poner el marcador 4-1, una ventaja que al final prevalecería en el triunfo (4-2) que tiene a los Braves de regreso en la Serie Mundial tras una sequía de 21 años.

El manager Dave Roberts pudo haber caminado a Rosario (quien bateó en la serie para .560, con 14 hits y 26 bases totales) porque la primera base estaba desocupada, pero la presencia de Freddie Freeman en el círculo de espera surtió efecto. El piloto de los Dodgers no se atrevió a llenar las bases y prefirió enfrentar al bateador más peligroso de Atlanta.

Roberts se equivocó y tendrá que lidiar con esa decisión en un largo y frío invierno para él y Los Ángeles.

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Los Dodgers no pudieron contar con Max Scherzer, su mejor pitcher

Los campeones de 2020 al final no pudieron sobreponerse a tantas lesiones y al agotamiento en unos playoffs inusuales para un equipo que ganó 106 partidos en la campaña regular.

La ausencia de Max Scherzer como abridor del juego del sábado fue la última calamidad para los Dodgers en un octubre plagado de lesiones. El favorito para ganar el Trofeo Cy Young no pudo recuperarse de lo que el calificó como “brazo muerto” en el juego 2 de la serie, cuando fue enviado por Roberts para iniciar sin descanso suficiente.

Ya de por sí los Dodgers habían perdido este mes por lesiones a Max Muncy, su mejor cañonero; Justin Turner, su hombre récord en playoffs, y Joe Kelly, uno de sus mejores relevistas. Quedarse sin “Mad Max” fue demasiado.

Los Dodgers tuvieron una última oportunidad el sábado. Fue en la séptima entrada al anotar su segunda carrera y poner corredores en segunda y tercera sin outs. Pero el zurdo Tyler Matzek relevó y ponchó en orden a Albert Pujols, Steven Souza Jr. y Mookie Betts, requiriendo solo 11 disparos. Ahí se murieron los Dodgers.

La absurda decisión de poner a Julio Urías como relevista

Sin embargo, se puede argumentar que esta serie la perdieron los Dodgers desde la semana pasada por una decisión estratégica que será difícil de tragar para los aficionados de la legendaria franquicia.

Luego de perder el primer partido siendo dejados tendidos en el terreno, los Dodgers tenían ventaja de 4-2 en la octava entrada del segundo juego. Entonces Roberts hizo lo impensable: en vez de llamar a alguno de sus confiables relevistas disponibles, envió a la loma a Julio Urías.

Si bien el mexicano estuvo espectacular como relevista en los playoffs del año pasado, en la temporada regular de 2021 solo lanzó como abridor. En el quinto y decisivo partido de la Serie Divisional contra San Francisco apareció como relevista, pero en una situación muy distinta al ingresar en la tercera entrada.

El caso es que los Braves le empataron el juego a Urías y un inning más tarde lo ganaron. Roberts no solo arruinó ese importante segundo juego de la serie en Atlanta, sino que el cuestionable manejo acarreó otras visibles consecuencias en los siguientes partidos. Urías abrió en el cuarto juego y se vio agotado, recibiendo una paliza para una derrota de Los Ángeles.

Incluso, muchos se preguntan hoy si la decisión de Roberts de enviar a Scherzer para trabajar el último inning del juego 5 contra los Giants cuando tenía a otros relevistas disponibles fue tal vez un lujo innecesario y es lo que terminó por dejarlo fuera de combate en la Serie de Campeonato.

Los Dodgers han quedado fuera y cedido su corona. Las 106 victorias de la temporada ya no cuentan. Los $260 millones de dólares de nómina -100 millones más que los Braves- no les alcanzaron.

El fracaso es innegable y mucho tienen que ver esas decisiones inexplicables.