Un centro que vela por la tercera edad durante la pandemia

Además del reparto de alimentos, ELA Service Center usa su reapertura parcial y regresa a las reuniones en persona

Mary Segura ganó el concurso de Bingo en el ELA Service Center. (Jacqueline García/La Opinión)
Mary Segura ganó el concurso de Bingo en el ELA Service Center. (Jacqueline García/La Opinión)
Foto: (Jacqueline García/La Opinión) / Cortesía

Un grupo de personas de la tercera edad del este de Los Ángeles escuchaba atento una presentación acerca de la depresión. Fue así, como se animaron a compartir las dificultades que enfrentaron por casi dos años al estar en aislamiento para prevenir el contagio del covid-19.

Agradecieron también que el East Los Angeles Service Center, un centro comunitario del condado de Los Ángeles y que ayuda personas mayores, reabriera sus puertas para ofrecer sus servicios nuevamente en persona.

Entre ellos se encontraba Silvia Corona, de 64 años, quien ha sido miembro del lugar por los últimos tres años. Comenzó a ir junto a su esposo, de 81 años, quien padece de Alzheimer.

“Antes de la pandemia nos veníamos los dos para el almuerzo porque lo que dan aquí es nutritivo y calientito”, expresó.

Sin embargo, en febrero de 2020, su esposo fue internado en el hospital pero cuando salió ya no pudieron regresar al centro —las autoridades estatales de salud ya habían dado la orden de cerrar establecimientos debido al coronavirus.

“Mi temor más grande era que se le pegara el covid”, contó Corona. “Así que empecé a crear mi propio mundo en casa… Arreglé mi jardín, limpié la casa y me gusta cuidar mis cactus, tengo varios”.

Hoy se siente agradecida ya que a pesar del cierre, el personal del centro nunca los abandonó. Ella y su esposo recibían una llamada telefónica por semana para saber cómo estaban. También les recordaban que podían ir a recoger despensa de comida.

“Pasábamos en el carro y ellos [el personal del centro] metía las cosas por la cajuela. No había nada de contacto, eso nos hacía sentir seguros”, dijo Corona.

En primera línea durante la pandemia

El East LA Service Center, que forma parte del Departamento de Desarrollo de la Fuerza Laboral, Envejecimiento y Servicios Comunitarios del condado de Los Ángeles (WDACS), reabrió sus puertas de manera parcial el 1 de octubre de 2021.
Este es uno de los 14 centros de recursos del condado de Los Ángeles.

Sylvia Soto, directora del centro comunitario, dijo que el personal experimentó la tristeza que sintieron los miembros que frecuentaban el lugar cuando les avisaron que el centro estaba cerrado para evitar el contagio.

No obstante, sabían que debían seguir ayudando a las personas de la tercera edad, quienes en muchas ocasiones sus visitas al centro significaban su única salida.

“Empezamos por avisarles que podían venir a recoger su comida ya fuera en carro o a pie”, dijo Soto. “Después empezamos a llevarles a los ancianitos la comida y productos esenciales hasta la puerta de sus casas, porque no podían salir”.

También se dedicaron a llamar por teléfono a los longevos miembros para asegurarse si estaban bien o si necesitaban algo. Se estima que se hacían unas 200 llamadas telefónicas por semana.

Y fue por medio de estas llamadas telefónicas que el personal del centro también se fue enterando de los miembros que fallecían.

“Aquí perdimos siete miembros”, contó Carmen Muñoz, encargada de los programas para personas mayores. “Tres de ellos fallecieron de covid y cuatro de otras enfermedades”.

Dijo que enterarse de la muerte de cualquiera de ellos era algo muy impactante ya que los asistentes al centro se han convertido en familia. Con cariño, Muñoz habla de dos señoras en particular: una era la más sociable de todas y la otra, se prestaba siempre a ayudar a contar a las personas que asistían. Ambas fallecieron.

Silvia Corona (centro) es una de varias personas que disfruta reunirse en persona. (Jacqueline García/La Opinión)

Reapertura parcial

Soto dijo que aunque ya reabrieron, los servicios son limitados ya que aún no hay luz verde por parte del condado para una reapertura completa. Por ejemplo, todavía no pueden servir los almuerzos dentro del centro y ahora la programación para asistir en persona solo ocurre los jueves.

Los miembros están divididos en cuatro grupos, quienes suelen recibir una llamada del centro para recordarles que pueden llegar a participar en las actividades.

El último jueves, las actividades comenzaron con una clase de ejercicios, seguida de la presentación del tema de la depresión por parte de un miembro de AltaMed y culminó con un entretenido juego de bingo donde los premios incluían jabones líquidos para lavar trastes.

“Ellos toman muy en serio estos juegos y más cuando hay premios”, contó Soto mientras los veía participar.

El centro está abierto el resto de la semana pero sin actividades. Los miembros pueden llegar para usar las computadoras o acudir dos veces por semana para recoger alimentos.

Corona dijo que está ansiosa de que el centro reabra por completo para poder llegar a despejar su mente aunque sea por un momento. Contó que ahora su esposo está postrado en cama y no podrá volver al centro pero que ella disfruta ir, aunque sea una vez al mes.

Otros servicios

El centro no solo se enfoca en las personas de la tercera edad sino también en la enseñanza infantil mediante el programa Head Start, la lectura de libros y la entrega de despensas y pañales a familias necesitadas.

Se estima que el 95% de los participantes son de origen latino.

Para saber más acerca de los servicios provistos por el ELA Service Center llame al (323) 260-2801 o visite: https://wdacs.lacounty.gov/services/community-senior-centers/