Sacerdote mexicano denunció brutal ataque de un sicario y mostró sus heridas

El padre Mateo Calvillo Paz detalló esta agresión en las redes sociales, junto con una foto en donde se ven las graves heridas en su rostro

El religioso reveló que un hombre le cerró el paso en la comunidad de Queréndaro, Michoacán.
El religioso reveló que un hombre le cerró el paso en la comunidad de Queréndaro, Michoacán.
Foto: Arquidiócesis de Morelia / Cortesía

Tal parece que las agresiones por parte de la delincuencia organizada en contra de representantes de la Iglesia son cada vez más frecuentes en México, siendo uno de los casos más graves, el asesinato de dos sacerdotes jesuitas en Chihuahua.

En esta ocasión, otro sacerdote mexicano fue víctima de un brutal ataque en la comunidad de Queréndaro, Michoacán, y de acuerdo con el religioso, su agresor pudo ser un sicario.

El padre Mateo Calvillo Paz denunció esta agresión a través de las redes sociales, en donde, incluso, mostró las graves heridas que le provocaron en el rostro.

El sacerdote narró que, cuando transitaba a bordo de su vehículo en un tramo carretero del municipio de Queréndaro, un hombre que circulaba en otro automóvil le cerró el paso, después descendió, se dirigió a la víctima y lo golpeó directamente en el rostro.

“Fue un ataque profesional. Me bloquearon el carro y me agredieron a golpes… El agresor debió ser un sicario”, indicó la víctima, quien calificó al criminal de psicópata.

El delincuente, según detalló el padre, lo acusó de haber atropellado a un perro, pero para Calvillo Paz, la acusación era un pretexto para cometer el ataque que, en tres minutos, prácticamente le destrozó el rostro.

“Este ataque, yo lo había presentido, a todos nos puede tocar, estoy tentado a decir, ‘nos va a tocar’. Hay que ser conscientes y estar preparados, estudiar nuestra reacción, una equivocación puede ser mortal”, agregó.

“Me salió muy barato, si pienso en la suerte de los hermanos jesuitas asesinados y en tantas muertes y masacres”, declaró el sacerdote, recordando el reciente asesinato dentro de una iglesia a manos de un cabecilla del crimen organizado, en la Sierra Tarahumara de Chihuahua.

El cura fue atendido de urgencia en un hospital de Queréndaro. Debido a que las hemorragias no cesaban, fue trasladado a otro hospital de Morelia, donde fue estabilizado y posteriormente dado de alta, fuera de peligro.

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