Comienza juicio por abuso sexual infantil de estudiantes de El Monte
En el banquillo de los acusados está el Distrito Escolar de Mountain View por los presuntos abusos sexuales del exprofesor Joseph Baldenebro

Los incidentes ocurrieron en primaria Miramonte, en la ciudad de El Monte. Crédito: Jorge Luis Macías | Impremedia
Comenzaron los alegatos de la demanda civil que entablaron los abogados de seis exestudiantes de la primaria Miramonte, en la ciudad de El Monte en contra del Distrito Escolar de Mountain View, por los presuntos actos lascivos y abusos sexual infantil que cometió el exprofesor Joseph Baldenebro.
Tras el primer día del juicio, los abogadores defensores de Baldenegro presentaron una moción a la jueza federal Mary Ann Murphy que se excluya cualquier evidencia relacionada a las declaraciones de los exalumnos donde se refieren al individuo como un “pedófilo”.
El 23 de enero de 2018, Baldenebro fue sentenciado a ocho años en una prisión estatal y se le ordenó registrarse como delincuente sexual en California.
Posteriormente fue declarado culpable de otras denuncias en su contra y a su condena previa se le agregaron otros 12 años detrás de las rejas.
Los presuntos ataques en las aulas y en áreas comunes de la escuela contra cinco niñas y un niño de cuarto y quinto grado, entre agosto de 2015 y mayo de 2017.
Sin embargo, los abusos cometidos por el exmaestro que se desempeñaba también como intérprete de idiomas comenzaron desde finales de la década de 1990.

Ante un jurado racialmente diverso, donde solo hay una mujer afroamericana y dos hombres asiáticos, varios hombres y mujeres anglosajones y mayoría latinos, la jueza Mary Ann Murphy dio inicio al juicio que podría durar cuatro o seis semanas. Se acusa al distrito escolar de negligencia, acoso sexual y por infligir negligentemente angustia emocional
“El significado de este caso es la negligencia [del distrito escolar]”, dijo el abogado Keith Bruno, de la firma legal Bruno Nanu de Irvine. “Fue increíble la negligencia. No hubo supervisión”.
El abogado describió frente al jurado que las investigaciones iniciales revelaron el 12 de mayo de 2017 las preocupaciones de varios estudiantes acerca de la conducta de Baldenebro.
“Día tras día se quejaron muchos de la conducta inapropiada y perturbadora [del exprofesor]”, dijo.
En el tribunal se afirmó que, al mismo tiempo que Baldenebro molestaba, acosaba y abusaba sexualmente de sus víctimas, administradores escolares como el profesor Bruce Rhodes y la directora de la primaria Miramonte, Jayne Van Langeveld conocían las razones por las que el maestro tenía un interés inusual en las niñas y pasaba tiempo excesivo con cada una de sus víctimas.
La primera denuncia a la policía
El 15 de mayo de 2017, “José H.” fue uno de los primeros estudiantes que fueron entrevistados. Su experiencia de abuso fue notificada y enviada a la policía.
Al día siguiente, Baldenebro fue puesto en licencia administrativa con goce de sueldo.
El abogado señaló que el agresor sexual abusaba a los niños en privado. Los abrazaba, besaba y los frotaba en solitario contra su pecho.
“A los niños les decía: Lo que pasó en el salón de clases, en el salón se queda”, declaró el abogado. “Cada uno de los niños entrevistados dijo lo mismo”.
Según Bruno, el depredador sexual que ahora está encarcelado pensaba que se saldría con la suya, cuando se aprovechó de la inocencia de los niños.
Expresó que la evidencia que se presentará en la corte federal no es diferente de los numerosos casos de abuso sexual reportados hace quince años en contra de Baldenebro y que fueron ignorados.
El primer caso de la demanda civil corresponde a Yazmín R. y ocurrió entre 2002-2004.
Al ver su fotografía en una pantalla de la corte, Yazmín se levantó de la banca y se salió de la sala del tribunal federal enjugando las lágrimas.
La segunda víctima fue Susana D.
Documentos judiciales previos al juicio que comenzó el jueves señalan que “Susana D. sufrió los peores abusos” entre 2010 y 2011.
Las circunstancias de su experiencia con Baldenebro incluían sexo oral forzado, penetración con los dedos y eyaculación en sus manos.
Como resultado del abuso sexual por parte de Baldenebro, Susana D. ha experimentado severos daños psicológicos, físicos y emocionales, incluyendo enojo, ansiedad, depresión, sentimientos de desesperanza, insomnio e importantes problemas de desconfianza y control.
A los demás demandantes: Ruby D. Jennifer G. Kimberly F. y Ángel M. se alega en la demanda que el maestro Baldenebro los tuvo entre su regazo, les abrazó y les besó en las mejillas.
Posterior a sus alegatos en la corte, Michael Carrillo, uno de los principales abogados del caso civil federal dio a conocer que se trata de la primera de al menos dos demandas civiles que presentarán en contra del Distrito Escolar de Mountain View.
Había quejas desde 2001
Las víctimas demandan por daños emocionales, que incluyen ansiedad, sufrimiento mental severo y síntomas traumáticos de por vida.
“Después de escuchar todos los argumentos y la evidencia, creo que el jurado entenderá que hubo antecedentes [de abuso] con este maestro. Había quejas contra él desde 2001. Por eso está encarcelado”.
Por el contrario, aunque el Distrito Escolar Mountain View admitió la falta de supervisión sobre la conducta del exprofesor Baldenebro, en el juicio que se lleva a cabo los abogados intentarán no aceptar la criminalidad de los actos por los cuales se encuentra detrás de las rejas.
“¿Van a rechazar que es un pervertido?”, cuestionó Carrillo. “Él [Baldenebro] ya admitió que hizo sus fechorías con estos estudiantes”.

Secuencia de los hechos
El abogado Keith Bruno dio a conocer que el caso Miramonte sucedió y nadie hizo nada -ni siquiera el nuevo director, Jeff Lagozzino- para ponerle un alto desde que recibieron una carta de advertencia sobre la conducta de Baldenebro.
La carta -donde se indicaba el acecho del maestro a las niñas- fue enviada en noviembre de 2001 y archivada posteriormente en un gabinete.
Lo mismo sucedió con otra queja hecha en marzo de 2005.
“Esto es falso”, dijo la directora del plantel, en aquella oportunidad. Negaron que el profesor besó y abrazó a las niñas.
Una tercera carta y reporte fue hecho por el maestro Bruce Rhodes, al que siguieron reportes de Michelle Valdepeña (entre 2010-2011), la maestra Donna Freedman; la señora Granados y la señora Dang o las maestras Anne Max y la maestra substituta Leticia Villa.
“El señor Lagozzino ignoró estas quejas y dijo a los padres de familia que los incidentes no ocurrieron”, relató el abogado Bruno. “Los padres de familia también se quejaron del señor Baldenebro en la oficina del Distrito Escolar Mountain View, pero les dijeron que él era un buen maestro y una buena persona y que no iban a hacer nada acerca de las quejas”.
“¿Cuánto valen los daños que se hicieron a los niños?”, preguntó el abogado. Y él mismo respondió: “Deberían ser extraordinariamente significativos”.
Ni Jocelyn Ríos, portavoz del Distrito Escolar de Mountain View, ni el superintendente Raymond Andry respondieron si las autoridades escolares han hecho algo para evitar abusos en sus escuelas. Tampoco respondieron si reconocerían la conducta criminal del exprofesor Baldenebro quien está preso.
Piden que se retire la jueza Murphy
Un grupo de 17 abogados, incluidos Michael Carrillo (Carrillo Law Firm de Pasadena) y Nicholas Rowley (Trial Lawyers for Justice en Ventura), respaldaron una moción para descalificar a la jueza Murphy del caso en contra de Mountain View School District.
Rowley sometió quejas ante la Comisión de Desempeño Judicial porque la jueza ha mostrado un patrón de conducta “hostil, parcializado y poco profesional”, incluyendo prejuicios raciales y un trato preferencial hacia los abogados defensores.
La moción sometida el lunes se enfoca en la conducta de Murphy durante una sesión del caso, calificándolo de “sorprendentemente perjudicial y abiertamente hostil”.
Estas palabras fueron consideradas como un favor para los abogados Dana A. Fox y Edward E. Ward Jr., de la firma Lewis Brisbois & Smith LLP de Los Ángeles, quienes representan a las autoridades escolares.
De hecho, el distrito escolar argumenta que los abogados acusadores “no tienen evidencia para respaldar un reclamo de que la defensa fue notificada de cualquier presunto abuso”.