Alberto Sicilia Falcón: El narco que escapó por un túnel mucho antes que “El Chapo”

El primer túnel por donde escapó un narco en México fue hallado en la cárcel de máxima seguridad de Lecumberri, y no pertenecía a "El Chapo"

Túnel

El túnel era muy largo y estaba reforzado con polines de madera. Crédito: EFE

Las fugas de Joaquín “El Chapo” Guzmán de dos prisiones de alta seguridad en México han quedado en la memoria de muchos y, aunque sorprendentes, no fueron los primeros hechos a través de un túnel.

Alberto Sicilia Falcón se ganó el apodo del “Señor de los túneles” al escapar por uno de ellos desde la cárcel de máxima seguridad “El Palacio de Lecumberri”, ubicada en la Ciudad de México.

Sicilia Falcón era un cubano que emigró a Estados Unidos, donde llevó a cabo estudios de artes liberales. Como era un hombre culto, pudo colarse entre los círculos políticos de alto perfil y también en el mundo del espectáculo.

Fue uno de los primeros capos en traficar toneladas de drogas desde Tijuana, México, hasta Miami.

De acuerdo con una investigación del diario Milenio basada en expedientes olvidados en viejas oficinas públicas, apenas diez meses había pasado en prisión por cargos de tráfico de drogas, cuando el 26 de abril de 1976, pasando las 10 de la noche, notificaron su ausencia dos reos encargados de la limpieza y la ropería.

El primer escape por túnel

Sicilia Falcón era un hombre educado y de buenos modales, así que, cuando no respondió a los dos hombres, éstos ingresaron pensando que estaba bañándose, y fue cuando vieron el agujero en el piso, de alrededor de 60 centímetros.

De inmediato alertaron a los guardias, que activaron las alertas. Horas antes habían pasado lista y ningún guardia notó nada extraño, o al menos no lo dijeron.

Alberto Sicilia no era el único reo ausente; también el cubano y narcotraficante José Egozzi Béjar, Roberto Hernández Rubí y Luis Zuccoli Bravo, que fueron arrestados junto con él en 1975.

Custodios ingresaron a través del profundo túnel y descubrieron que la salida estaba a 40 metros de la barda sur de Lecumberri, donde había siete casas pequeñas de lámina y madera vieja que estaban deshabitadas. En ellas sólo hallaron un colchón destruido, un gato hidráulico, un taladro, un motor de dos caballos de fuerza, 15 brocas, guantes usados y tierra.

El túnel era muy largo y estaba reforzado con polines de madera. Nunca había ocurrido un escape así en Lecumberri. Los vecinos alrededor de la salida del túnel dijeron no haber escuchado ruidos sospechosos, a pesar de lo impresionante de la obra.

Complicidad de las autoridades

Desde su ingreso a Lecumberri Sicilia Falcón compró a las autoridades y “ganó” grandes privilegios para varios de sus amigos. Tenía a su disposición un baño ruso de vapor que sólo servía para él, según detalló Milenio.

En enero de 1976 entregó 10,000 dólares al teniente coronel Edilberto Gil Cárdenas para que les diera celdas individuales a él y otros miembros de su organización criminal.

El mismo Sicilia dijo en una declaración ante el Ministerio Público que “desde ese momento fuimos objeto de amplias consideraciones”, refiriéndose a cómo se ganó la confianza de un empresario convertido en narcotraficante, Jorge Asaf Bala, a quien le regaló 100,000 pesos haciendo que se convirtiera en el mayor encargado de su seguridad.

Sicilia Falcón había sido aprehendido el 23 de junio de 1975 por la policía de la Ciudad de México en un megaoperativo en una lujosa zona, dentro de una propiedad presumiblemente perteneciente a la actriz Irma Serrano, alias “La Tigresa”.

A pesar de “vivir cómodamente” en prisión, Sicilia no planeaba pasar muchos años ahí, así que comenzó a planear su fuga.

De acuerdo con el tío de Luis Zuccoli, uno de los reos que también se fugó, fue Ramón Briseño Covarrubias quien compró las casas donde estaba la salida del túnel por el que Sicilia logró escapar. Las compró a un hombre identificado como Eligio Alberrán Rivero, quien fue el primer detenido.

El mismo Enrique Zuccoli eximió a Alberrán al señalar que no aceptó vender su propiedad hasta la tercera ocasión en que se le ofreció comprarla.

Ramón Briseño y la joven guatemalteca con quien sostenía una relación, fueron quienes prepararon durante dos meses el escape de Sicilia y compañía, según lo dicho por el tío Zuccoli.

Ambos contrataron hombres que cavaron el túnel, mientras que Briseño se encargaba de la vigilancia. Luego de su detención, Sicilia declaró que desconocía la identidad de quienes cavaron el túnel.

La investigación se realizó por vía de los Zuccoli Bravo. María, hermana de Luis, declaró que podría estar escondido en casa de una amiga de la familia.

Para el 29 de abril de 1976 se montó un operativo que permitió la detención de Sicilia Falcón y Luis Zuccoli, en la ciudad de México, donde encontraron pelucas, bigotes y patillas postizas.

“El Señor de los Túneles”, luego de ser arrestado, declaró ante el Ministerio Público que Briseño visitaba constantemente el penal para informarles sobre los preparativos del narco túnel.

La señal de fuga fue el enorme estruendo en el piso, que indicaba que el túnel estaba listo. Ya en el cuarto de Sicilia estaban las herramientas con las que lograron “separar el bloque de concreto del piso y utilizaron un gato”, pero no salieron inmediatamente porque esperaron “el toque de queda, que era a las 10 de la noche”.

El objetivo de los prófugos era dirigirse hacia Guatemala para adquirir la documentación necesaria y trasladarse a Brasil o algún país europeo.

Reportes oficiales indican que Sicilia salió de la prisión del Altiplano en 1999. Años después, “El Chapo” Guzmán se convertiría en el nuevo “Señor de los Túneles”.

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