Nuevos hallazgos señalan que el autismo podría tener sus raíces en la evolución del cerebro humano
Estudios genéticos a gran escala han revelado cambios radicales en el cerebro humano que no se observan en otros mamíferos
Uno de cada 31 niños en EE.UU. es diagnosticado con autismo. Crédito: PeopleImages | Shutterstock
Investigaciones recientes indican que los hermanos de niños diagnosticados con autismo enfrentan un mayor riesgo de presentar características del trastorno. Esta evidencia destaca la relevancia de la comprensión familiar en el contexto del espectro autista.
Los estudios revelan que los cambios genéticos que hicieron al cerebro humano único también pueden haber promovido una mayor neurodiversidad. La investigación sugiere una conexión entre la evolución cerebral y la prevalencia del autismo, lo que plantea nuevas preguntas sobre nuestro desarrollo.
El equipo de investigación, liderado por el Dr. Alexander L. Starr, ha explorado cómo ciertos cambios genéticos en la población humana están vinculados al autismo, ofreciendo nuevas perspectivas sobre el desarrollo cognitivo y social en la infancia.
Prevalencia del autismo
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), uno de cada 31 niños en Estados Unidos es diagnosticado con autismo, y uno de cada 100 a nivel mundial, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estos números resaltan la urgencia de investigar y entender mejor este trastorno complejo.
El cerebro humano y el autismo
Tenemos la particularidad de que, a diferencia de otras enfermedades neurológicas observadas en animales, el autismo y la esquizofrenia parecen ser en gran medida exclusivos de los humanos, probablemente porque involucran rasgos como la producción y comprensión del habla, que son exclusivos o mucho más avanzados en las personas que en otros primates.
Por eso, no extraña que estudios genéticos a gran escala han revelado cambios radicales en el cerebro humano que no se observan en otros mamíferos.
Recoge el medio Newsweek que, al analizar muestras de cerebro de diferentes especies, los investigadores descubrieron que el tipo más común de neuronas de la capa externa, conocidas como neuronas IT L2/3, experimentaron una evolución especialmente rápida en los humanos en comparación con otros simios.
Sorprendentemente, este rápido cambio coincidió con importantes alteraciones en los genes vinculados al autismo, probablemente determinadas por factores de selección natural propios de la especie humana.
Aún, cuando los hallazgos apuntan firmemente a una presión evolutiva que actúa sobre los genes asociados al autismo, el beneficio evolutivo para los ancestros humanos sigue siendo incierto.
El equipo responsable de la investigación señaló que muchos de estos genes están relacionados con un retraso en el desarrollo, lo que puede haber influido en el ritmo más lento del crecimiento cerebral postnatal en los humanos en comparación con los chimpancés.
Implicaciones para la salud y la educación
Comprender el impacto del autismo en los hermanos y su relación con la evolución del cerebro humano tiene importantes consecuencias para el enfoque en la salud y la educación, indicando la necesidad de estrategias personalizadas para el apoyo familiar y comunitario.
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