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Beneficios y contras de convivir con mascotas en la casa: mantén un equilibrio entre compañía y responsabilidad

La decisión de incorporar una mascota al núcleo familiar va mucho más allá del impulso emocional o la imagen idealizada de un cachorro jugando en el jardín

Beneficios y contras de convivir con mascotas en la casa: mantén un equilibrio entre compañía y responsabilidad

Diversidad de mascotas que son de predilección de los seres humanos. Crédito: Anton Vierietin | Shutterstock

La presencia de animales de compañía en los hogares ha experimentado un crecimiento exponencial en las últimas décadas. Según datos recientes, millones de familias alrededor del mundo comparten su espacio vital con perros, gatos, aves, peces y otras especies domésticas.

Esta tendencia se aceleró particularmente durante la pandemia de COVID-19, cuando el aislamiento social impulsó a muchas personas a buscar compañía en mascotas, transformando la dinámica de los hogares y redefiniendo el concepto de familia en la sociedad contemporánea.

Sin embargo, la decisión de incorporar una mascota al núcleo familiar va mucho más allá del impulso emocional o la imagen idealizada de un cachorro jugando en el jardín. Se trata de un compromiso que implica responsabilidades económicas, ajustes en el estilo de vida, consideraciones de salud y una inversión considerable de tiempo y energía.

Beneficios de la compañía animal

La ciencia ha documentado ampliamente los efectos positivos que las mascotas ejercen sobre la salud física y mental de sus dueños. La compañía de un perro o un gato puede reducir significativamente los niveles de estrés y ansiedad, disminuir la presión arterial y promover la liberación de hormonas relacionadas con el bienestar, como la oxitocina. Para personas que viven solas, especialmente adultos mayores, una mascota puede convertirse en un ancla emocional que combate la soledad y proporciona una razón diaria para mantener rutinas saludables.

Los niños que crecen con mascotas desarrollan habilidades sociales y emocionales valiosas. Aprenden sobre responsabilidad, empatía y el cuidado de otros seres vivos. Los estudios sugieren que la exposición temprana a animales puede incluso fortalecer el sistema inmunológico infantil y reducir el riesgo de desarrollar alergias. Además, las mascotas fomentan la actividad física, especialmente los perros que requieren paseos diarios, incentivando un estilo de vida más activo para toda la familia.

En el plano social, las mascotas actúan como facilitadores de interacciones humanas. Los parques para perros y las salidas con mascotas generan oportunidades naturales para conocer vecinos y crear comunidad. Esta dimensión social se ha vuelto especialmente relevante en sociedades urbanas donde el aislamiento puede ser un problema creciente.

Consideración de higiene y salud

A pesar de los beneficios inmunológicos, las mascotas también presentan desafíos para la salud doméstica. El pelo de animales, la caspa y los alérgenos pueden desencadenar reacciones en personas sensibles.

La limpieza del hogar se intensifica: pisos que requieren aspirado frecuente, muebles cubiertos de pelo, y la necesidad constante de eliminar olores. Las mascotas pueden transmitir parásitos, bacterias o enfermedades zoonóticas si no se mantienen controles veterinarios adecuados.

Responsabilidad económica

El aspecto financiero de tener mascotas representa uno de los desafíos más subestimados. Los costos van mucho más allá de la comida diaria. Las visitas veterinarias preventivas, vacunas, desparasitaciones, tratamientos médicos de emergencia y cirugías pueden acumularse rápidamente.

Una enfermedad crónica o un accidente pueden generar gastos cuantiosos, una realidad que muchas familias no anticipan al adoptar un animal.

Los gastos recurrentes también incluyen accesorios, juguetes, productos de higiene, servicios de peluquería para razas que lo requieren, y potencialmente seguros veterinarios. Para quienes viajan frecuentemente, hay que considerar los costos de pensiones o cuidadores, o las limitaciones que implica encontrar alojamientos que acepten mascotas. Estos factores pueden restringir la flexibilidad y la movilidad de una familia.

Sacrificio en el estilo de vida

La libertad personal experimenta cambios significativos con la llegada de una mascota. Las salidas espontáneas, los viajes de fin de semana y las vacaciones prolongadas requieren ahora planificación adicional. Los dueños de perros deben comprometerse con paseos regulares sin importar el clima, la hora o el nivel de cansancio. Esta rutina puede resultar especialmente demandante para personas con horarios laborales intensos o compromisos familiares complejos.

El espacio habitacional también se ve afectado. Las mascotas requieren áreas designadas para dormir, comer y jugar. Los gatos necesitan cajas de arena que deben mantenerse limpias, mientras que los perros más grandes demandan espacios amplios. Para quienes viven en apartamentos pequeños, estas consideraciones pueden generar tensiones relacionadas con el orden y la funcionalidad del hogar.

Mantener un equilibrio

Definitivamente, convivir con mascotas tiene pros como la compañía, la reducción del estrés, el fomento de la responsabilidad y la mejora de la salud emocional y social.

No obstante, también presenta contras como el costo económico, las alergias, el tiempo dedicado a su cuidado, y posibles riesgos para la salud como zoonosis y parásitos si no se mantienen hábitos de higiene. 

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