Líderes oaxaqueños en alerta roja frente a operativos de ICE
Se desconoce el número de oaxaqueños y de indígenas arrestados, pero muchos de ellos caen en el perfil racial de los agentes federales
La comunidad oaxaqueña vive el miedo a las redadas. (Cortesía) Crédito: Cortesía
En junio pasado, durante un operativo de migración en la fábrica de ropa Ambiance Apparel del Distrito de la Moda de Los Ángeles, los agentes federales se llevaron a cerca de dos docenas de trabajadores de la costura, muchos de ellos indígenas zapotecos de Veracruz y un oaxaqueño.
Aunque no se han registrado más redadas a gran escala en Los Ángeles, las detenciones de oaxaqueños e indígenas siguen en las calles de Los Ángeles, y han cobrado fuerza con el inicio del nuevo año.
Los oaxaqueños son unas de las comunidades mexicanas más grandes en Los Ángeles, pero se desconoce el número exacto de arrestados por el Servicio de Migración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza así como el de indígenas de otros estados mexicanos.
“Las cifras que tenemos al cierre de hoy es de 151 oaxaqueños que han pasado por el Centro de Procesamiento B-18 que han sido entrevistados por el Consulado. Estas personas representan el 9% de todos los mexicanos detenidos que hemos entrevistado”, informó el Consulado General de México en Los Ángeles.
Para José Ugarte, candidato a concejal por el distrito 9 al Concejo de Los Ángeles, quien emigró siendo un niño de Oaxaca a Los Ángeles, dijo que a gente de su comunidad es a la que está buscando el ICE porque encaja dentro del perfil racial que ellos han creado, pensando que porque alguien es moreno y de baja estatura, tiene que ser indocumentado.
“Primero que nada la oaxaqueña es una comunidad muy trabajadora. Son vendedores de flores, de frutas, tienen negocios; otros son abogados, doctores, profesores; y hay tanto gente indocumentada como personas con residencia y ciudadanía. Muchas familias de estatus mixto”, dice.
Señala que la repercusión de esta campaña masiva de arrestos, la vemos en los negocios vacíos.
“A la gente le da miedo salir, y los que se atreven, se arriesgan a que los detengan”.
Ugarte dice que la mayor pregunta que le hacen en las reuniones de vecinos, es cuándo va a parar toda esta cacería contra los inmigrantes.
“Nadie sabe. Lo que sí sabemos es que si siguen así las cosas, la Administración Trump va a destruir la economía”.
Arturo Aguilar, propietario del restaurante El Valle Oaxaqueño en Los Ángeles, dice que debido al miedo a la Migra, han vuelto a caer las ventas entre un 50 y 60% en los restaurantes de comida oaxaqueña.
“Hemos tenido que reducir las horas al personal. Nuestros clientes en su mayoría son oaxaqueños y tienen miedo de salir y no quieren gastar en comer afuera de sus casas”.
Dice que este temor a ser detenido, ha bajado la clientela y afectado a todos los restaurantes sobre todo a partir de enero.
“Así no nos podemos sostener”, dice preocupado.
Zeferino García, diputado migrante en la legislatura estatal de Oaxaca, y propietario del restaurante El Chapulín (Expresión Oaxaqueña), una tienda de artesanías, una panadería y los supermercados La Mayordomía, coincide en que el miedo al ICE, ha golpeado al sector, y la gente está tratando de ahorrar y no gastar.
“No tenemos la cifra de los deportados. En la sierra norte de Oaxaca a muchos les da pena decir. La gente es reservada. Solo los vemos regresar a los pueblos y decir, ‘me agarraron’ o ‘me corrieron’.
El académico de origen oaxaqueño Gaspar Rivera-Salgado, director del UCLA Labor Center y del UCLA Center for Mexican Studies, dice que estamos viviendo un momento sumamente difícil para la comunidad inmigrante, mexicana y latina.
“Estas redadas no son como las de antaño. No hemos llegado a los niveles de deportación de mexicanos de Obama, con el programa Comunidades Seguras, pero estamos viendo el uso desproporcionado y abierto de oficiales federales no solo de la Patrulla Fronteriza sino de agentes del ICE (Servicio de Inmigración y Aduanas) y otros federales con tácticas gravosas”.
Indica que las detenciones se han enfocado en sectores donde hay una mayor concentración de inmigrantes como el de la costura, los jornaleros, lavados de carros, y en ciertos vecindarios.
“Aunque los oaxaqueños empezaron a llegar a Los Ángeles desde los años 70, se registró un mayor flujo en los 90 y vinieron a trabajar a los servicios, la costura y los restaurantes. Y no hay que olvidar que las redadas se han llevado a cabo también en lugares rurales como Oxnard, Santa María y Bakersfield donde hay altas concentraciones de oaxaqueños”.
El doctor Rivera-Salgado dijo que lo que ha sorprendido a muchos, es que Trump esperaba que los oaxaqueños iban a quedarse pasivos frente a sus operativos, pero por el contrario, han mostrado solidaridad, han resistido y descarrilado su intención de militarización y masificar las redadas.
“Le ha salido el tiro por la culata y ha tenido que remover al comandante de la Patrulla Fronteriza Greg Bovino de Minneapolis; y nuestra gente no solo ha sido víctima sino que se está defendiendo”.
Añade que es un poco difícil saber cuántos de los arrestos han sido de oaxaqueños y de indígenas, pero sabemos que 80% han sido de mexicanos.
“El gobierno mexicano ha recibido a 275,000 deportados pero estos números no nos dicen nada sobre la realidad”.
Añade que la comunidad oaxaqueña es muy diversa étnica y lingüísticamente con 16 grupos de pueblos originarios y cada grupo tiene su propia lengua madre, a diferencia de otros mexicanos, su primera lengua no es el español.
“Eso complica la abogacía. Si no se cuenta con intérpretes, la gente no se puede comunicar, y saber si son inmigrantes oaxaqueños. Cuando se detiene a un inmigrante, no da mucho detalle, cómo de qué comunidades son y qué lenguaje hablan”.
Lo único cierto – dice el académico – es que los activistas y las organizaciones que abogan por los oaxaqueños y los indígenas como MICOP en Oxnard, y CIELO y ORO en Los Ángeles están en alerta roja.
Jennifer Alejo, de Trabajadores Unidos Workers United, la organización de la Bahía San Francisco que abogó por los trabajadores zapotecos de Veracruz, México, y que logró sacar con fianza de la detención a 11 de los indígenas arrestados en la redada al distrito de la moda de Los Ángeles, dice que debemos tomar en cuenta que el ICE ha estado muy activo este mes en el Corredor Oaxaqueño de Los Ángeles.
“Están arrancando de las calles a mucha comunidad indígena en el área de Pico Union y Koreatown. Así que debemos estar alertas”.