‘Me voy a China de puro vender bolis’
Joven latina crea un emprendimiento para cumplir sus sueños
Jessica Viveros, dueña de La Vaquerita Bolis. Crédito: Fotos: Janette Villafana | Impremedia
Montada en su triciclo rosa pastel, con unas hieleras llenas de bolis artesanales, encontrarás a Jessica Viveros recorriendo las calles de Lincoln Heights y endulsando la vida de muchos con su negocio, “La Vaquerita Bolis.”
La emprendedora de 25 años se ha vuelto una sensación en TikTok, ya que ha inspirado a muchas otras personas a emprender sus propios negocios después de demostrarles cómo ha utilizado su trabajo para cumplir sus sueños.
“¡Me voy a China de puro vender bolis!” fue como Viveros atrajo la atención de sus ahora 37,000 seguidores en TikTok.

En el video que subió en agosto del año pasado, habla sobre cómo, después de no poder conseguir un trabajo, decidió vender bolis y luego ahorrar lo que pudiera para hacer realidad uno de sus sueños, su primer viaje a China. Pero lo que empezó como algo temporal se convirtió en un negocio que espera crecer aún más.
“Solo tenía 500 dólares de mis ahorros y fui al súper, compré las cosas que necesitaba y empecé a vender”, dijo Viveros. “Me impulsó mucho y mucha gente se vio interesada en cómo, a través de un emprendimiento de bolis, yo iba a viajar. Y también en enseñar todo lo que se hace cuando emprendes un negocio”.
En ese entonces solo tenía una hielera y su mamá era quien la llevaba a las lavanderías para vender y ofrecer sus bolis. Viveros dijo que, aunque es su primera vez vendiendo bolis, no es su primera vez siendo emprendedora. Dice que a los nueve años ya había empezado a vender en Zacatlán, México.
“Toda mi familia es comerciante y mi mamá tenía un restaurantito de antojitos mexicanos, y yo siempre quería tener mi propio dinero, así que me puse a vender flanes afuera de su restaurante”, dijo Viveros. “La gente comía ahí y se compraba su postre conmigo por 25 centavos.”

Al inicio de su negocio La Vaquerita Bolis, su mamá fue quien la enseñó a hacer las recetas, ya que en un momento también vendió nieves artesanales. Ahora Viveros lo hace todo y lo muestra en sus redes sociales; si no está en live consiguiendo más clientes, está atendiendo a las personas o viendo qué otras recetas intentar.
“Siempre he crecido con ese ejemplo de no quedarme estancada, de querer siempre más y seguir adelante”, dijo la emprendedora mientras atendía a un cliente.

Algunos de los sabores que vende incluyen bolis de fresas con crema, mango con chamoy, sandía con chamoy, piña colada y nuez. Dijo que, después de regresar de China, decidió hacer crecer su negocio e invirtió en su triciclo rosa pastel, por lo cual ahora la reconocen en Lincoln Heights y en TikTok.
Su día comienza comprando el producto, picando la fruta, preparando los bolis y empezando a vender a partir de las 2 p.m., primero en las escuelas y luego a sus clientes afuera de Big Saver Foods. Después, recorre las lavanderías, en ocasiones terminando hasta muy tarde, trabajando de 8 a 12 horas.
“Emprender requiere mucho esfuerzo que quizás muchas personas no están dispuestas a dar su 100% y requiere de constancia”, dijo Viveros. “Emprender puede ser duro, cansado, pero la recompensa vale mucho la pena.”
En muchos de sus videos, logra inspirar a otras personas y enseñarles a otros negocios cómo aprovechar las redes sociales en beneficio propio. Y, como nunca darse por vencidos cuando su contenido no se hace viral de inmediato, comentando que ella lleva subiendo videos en las redes sociales desde los 15 y hasta ahorita ha logrado crear una comunidad.
“Yo les diría: ‘Atrévete y que no les dé pena, no dejen que el miedo los pare’”, dijo Viveros. “Hagan presencia porque así es como llegas a conseguir más clientes y otras oportunidades que no llegan a menos que subas a las redes sociales”

Dijo que, en sus inicios, cuando no tenía muchos seguidores, subió un video pidiendo que 50 personas la siguieran; su meta era llegar a contar con suficientes seguidores para iniciar sus transmisiones en vivo. En TikTok, tienes que tener un cierto número de seguidores para poder utilizar ciertas herramientas y monetizar el contenido.
“Dije a ver qué pasa y no me llegaron 50 seguidores; me llegaron más de 1.000 en un solo día”, dijo ella. “Por eso digo: inténtelo. De TikTok también me han llegado nuevos clientes que no hubiera conocido recorriendo solo las calles.”
En sus comentarios hay personas de muchas partes: México, Veracruz, Estados Unidos y más, que la apoyan y aprenden de ella. Unas muchachas comentan que han emprendido sus propios negocios gracias a sus videos: unas vendiendo bolis, otras, pasteles. Y en persona, sus clientes que la han visto desde que empezó, con solo una hielera, se alegran al verla poco a poco invertir en su negocio.
“Sigue echándole ganas”, dijo un señor cuando Viveros le mostró su triciclo.
Dice que, por ahora, su prioridad es hacer crecer el negocio, inspirar a otros y, después, ver a qué otro país la llevarán sus bolis.
“Siempre he sido una mujer emprendedora; entonces no quiero que solo se quede así; quiero hacer crecer esto”, dijo Viveros. “Y si espero conocer el mundo, más culturas, otras personas, y quizás alguien pueda ver mi video y diga: si ella pudo, yo también”.
Sigue a @Lavaquerita_bolis en TikTok para más información sobre cuándo sale a vender.