“Tito Kayak” retoma viaje por liberación de Oscar López (Fotos y video)
El puertorriqueño Oscar López fue encarcelado y acusado de pertenecer a una organización clandestina proindependencia
San Juan – El activista Alberto de Jesús retomó ayer su viaje a remo desde la isla de San Martín hacia Puerto Rico para pedir la liberación del preso puertorriqueño Óscar López, acusado por las autoridades estadounidenses de pertenecer a una organización clandestina proindependencia y encarcelado hace más de 31 años.
De Jesús, conocido como “Tito Kayak”, regresará a las aguas caribeñas para culminar su misión después de tomarse varias semanas de reposo para cuidar a su padre hasta éste que murió, dijo el activista en un comunicado de prensa.
“Tuvimos que detener la kayaqueada debido a las condiciones del tiempo y al mismo tiempo mi papá se puso malo de salud, así que aproveché para visitarlo. Tenía un presentimiento y decidí actuar y así pude despedirme en paz con mi padre quien algunos días después se fue a morar con el padre de los mares”, expresó De Jesús.
El activista boricua ha visitado doce islas caribeñas y recorrido alrededor de 1,300 kilómetros desde su salida del puerto Macuro, en Venezuela, el pasado 21 de junio.
El plan de De Jesús es llegar a Anguila y luego cruzar el pasaje de Anegada hacia Virgen Gorda, Tórtola, San Thomas y los distritos puertorriqueños de Culebra y Vieques, hasta llegar al balneario de Carolina, ciudad aledaña a San Juan.
Por su parte, el exjudoca Abderramán Brenes, coordinador de la Brigada Oscar López Rivera, destacó que el viaje de De Jesús ha ayudado a “romper el cerco que tiene Puerto Rico con el resto de nuestros hermanos del Caribe, en parte por nuestra condición colonial respecto a Estados Unidos de América”.
Oscar López Rivera, de 69 años, lleva 31 en una prisión federal en el estado de Indiana. Fue condenado a 55 años de cárcel en agosto de 1981 por conspiración y sedición contra el Gobierno de Estados Unidos.
En febrero de 1988 fue sentenciado a 15 años adicionales por conspirar para escapar de la cárcel. Es el único de los 13 puertorriqueños que en 1999 rechazó la oferta de liberación que les hizo el entonces presidente de Estados Unidos Bill Clinton.