Tercera muerte bajo custodia de ICE en Camp East Montana; se trata de un presunto suicidio, dice la agencia
Se trata del tercer fallecimiento reportado en esa instalación, una de las más grandes del país, operada por contratistas privados
Víctor Manuel Díaz fue encontrado sin vida en el extenso complejo de tiendas de campaña de la base Fort Bliss, del Ejército estadounidense en El Paso, Texas. Crédito: Juan Carlos Llorca/Archivo | AP
La muerte de un inmigrante nicaragüense bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) volvió a encender las alarmas sobre las condiciones en el centro de detención Camp East Montana, ubicado en el complejo militar de Fort Bliss, en El Paso, Texas. Se trata del tercer fallecimiento reportado en esa instalación, una de las más grandes del país, operada por contratistas privados.
Víctor Manuel Díaz, de 36 años, fue declarado muerto la tarde del 14 de enero dentro del campamento, confirmaron autoridades federales. De acuerdo con ICE, personal de seguridad contratado encontró a Díaz inconsciente en su habitación y notificó de inmediato al equipo médico del lugar.
Paramédicos del Servicio Médico de Emergencias de El Paso acudieron al sitio e intentaron reanimarlo, pero fue declarado sin vida a las 4:09 p.m. La agencia federal señaló que se trata de un presunto suicidio, aunque aclaró que la causa oficial del fallecimiento continúa bajo investigación.
ICE indicó que notificó al Congreso, a organizaciones civiles y a los medios, conforme a los protocolos establecidos en la Ley de Asignaciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Un detenido en espera de deportación
Según los registros oficiales, Díaz fue detenido por agentes de ICE el 6 de enero en Minneapolis, Minnesota, durante una ofensiva federal contra la inmigración. Posteriormente fue trasladado a El Paso, donde permanecía bajo custodia en espera de su deportación, tras existir una orden final de expulsión emitida en ausencia.
ICE detalló que Díaz ingresó a Estados Unidos en marzo de 2024 y fue interceptado por la Patrulla Fronteriza. Tras ser liberado bajo palabra, no se presentó a una audiencia migratoria en agosto de 2025, lo que derivó en una orden de deportación. El 12 de enero de este año fue procesado nuevamente y detenido para ejecutar dicha orden.
La muerte de Díaz ocurre apenas días después del fallecimiento de otro detenido en el mismo centro. El 3 de enero, Geraldo Lunas Campos, de 55 años, también perdió la vida bajo custodia de ICE en el mismo lugar bajo circunstancias que han sido descritas como violentas.
Mientras que la agencia sostiene que Campos murió durante una “intervención suicida”, testimonios internos y reportes de The Washington Post sugieren un escenario mucho más sombrío: una posible asfixia a manos de al menos cinco agentes que lo sujetaban mientras estaba esposado.
Actualmente, la oficina del médico forense mantiene abierta la posibilidad de calificar la muerte de Campos como un homicidio, lo que ha intensificado el escrutinio sobre los protocolos de seguridad de la empresa privada que administra el centro.
Exigen cerrar el centro de detención
Las muertes consecutivas provocaron nuevas críticas y llamados al cierre del Camp East Montana. La representante federal Verónica Escobar (D-Texas) calificó la situación como “inaceptable” y responsabilizó a las condiciones del centro.
“Esta es la tercera persona que muere en una instalación privada de $1,240 millones de dólares. Dos muertes en un solo mes indican que las condiciones están empeorando. El Campamento East Montana debe cerrarse de inmediato”, escribió la congresista en redes sociales.
ICE, por su parte, reiteró en un comunicado que mantiene su compromiso de garantizar una detención “segura, humana y digna”, asegurando que todos los detenidos reciben evaluaciones médicas y de salud mental, así como atención de emergencia las 24 horas. Mientras tanto, las investigaciones sobre ambas muertes recientes continúan y crece la presión pública para que se revisen a fondo las prácticas dentro del centro.
Sigue leyendo: