Acusan en Texas a hombre de suministrar armas y apoyo al Cártel de Sinaloa
Un gran jurado federal presentó una acusación de 12 cargos contra Loyd Walter Hall y otros tres presuntos integrantes de una red de tráfico de armas
Hall enfrenta cargos por conspiración para proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera. Crédito: Esteban Felix | AP
El flujo de armas desde Estados Unidos hacia México vuelve a estar en el centro de una investigación federal en Texas. Un gran jurado del Distrito Norte de Texas acusó formalmente a Loyd Walter Hall, de 27 años, residente de Amarillo, de presuntamente conspirar para suministrar armas de fuego y apoyo material al Cártel de Sinaloa, mientras otras tres personas enfrentan cargos relacionados con la compra y tráfico ilegal de armamento.
De acuerdo con el Departamento de Justicia (DOJ), la acusación de 12 cargos fue presentada el 25 de junio y posteriormente desclasificada. Hall enfrenta cargos por conspiración para proporcionar apoyo material a una organización terrorista extranjera, conspiración para distribuir sustancias controladas destinadas a su importación a Estados Unidos, posesión de un arma de fuego en relación con un delito de narcotráfico, declaraciones falsas a vendedores de armas y conspiración para realizar compras mediante prestanombres y traficar armas.
La investigación sostiene que entre 2024 y 2026, Hall y sus cómplices mantuvieron contacto con un integrante del Cártel de Sinaloa ubicado en Chihuahua, México. Según los fiscales, a través de esa relación el acusado habría proporcionado armas, conocimientos técnicos y asesoría para evadir a las autoridades estadounidenses, pese a saber que la organización había sido designada como terrorista extranjera por Washington.
El caso adquiere una dimensión particular por la clasificación estadounidense del grupo criminal. El 20 de febrero de 2025, el gobierno de Estados Unidos designó formalmente al Cártel de Sinaloa como Organización Terrorista Extranjera (FTO). El DOJ señaló que esa designación derivó de la orden ejecutiva 14157 y posteriormente comenzó a utilizar cargos por apoyo material al terrorismo contra presuntos integrantes y colaboradores de la organización.
Según documentos judiciales, Hall habría adquirido armas en establecimientos de Amarillo utilizando documentación en la que se presentaba como propietario legítimo, aunque los investigadores sostienen que algunas compras fueron realizadas en beneficio de terceros.
La llamada compra mediante prestanombre ocurre cuando una persona adquiere un arma legalmente en apariencia, pero en realidad lo hace para otra persona. La ATF advierte que este mecanismo es utilizado por redes de tráfico para obtener armas en Estados Unidos y posteriormente introducirlas clandestinamente en México.
Tras el anuncio, el fiscal federal Ryan Raybould sostuvo que el tráfico de armas alimenta las capacidades violentas y criminales de las organizaciones delictivas.
“Cada arma de fuego traficada desde Estados Unidos a un cártel fortalece su capacidad para aterrorizar a las comunidades, asegurar sus operaciones de narcotráfico, participar en actos de corrupción y cometer robos internacionales de combustible”.
Raybould agregó: “Este caso subraya el compromiso de mi oficina de desmantelar todas las redes criminales de los cárteles. No nos detendremos hasta que los cárteles y quienes los apoyan y encubren sean erradicados por completo”.
Garner aseguró que la agencia continuará trabajando con autoridades federales, estatales, locales e internacionales para investigar y llevar ante la justicia a quienes participen en redes criminales transnacionales.