Equilibrio financiero: esencial en la jubilación

Hay que llegar al retiro con un planeamiento sabio y detallado

Si bien ahorrar y calcular sabiamente los gastos es conveniente en cualquier etapa de la vida, especialmente durante los años en que se disfruta de la jubilación esa actitud es más importante que nunca, pues durante esa época la mayoría de los retirados viven con una entrada fija que aumenta muy poco (cuando no disminuye) con el tiempo.

La mayoría de las personas de la tercera edad, retiradas ya, o a punto de estarlo, y sin planes de mejorar su salario, viven de un ingreso fijo, ya sea un sueldo establecido, una pensión que apenas aumenta, o el ingreso de un plan de jubilación creado de antemano años antes. Vivir con un ingreso fijo puede ser un reto, especialmente si no se planifica y no se establecen ciertas prioridades.

Hay que llegar al retiro con un plan muy sabio del uso que se les va a dar a las entradas que tengamos, y con el costo de la vida cada vez más elevado, es esencial darle a los gastos diarios un programa muy disciplinado para no correr el riesgo de que se acaben antes de tiempo los fondos que hemos ido guardando para cuando no ganemos el salario de un empleo.

Cada persona tiene una situación financiera personal diferente, pero no contar con un sistema de gastos puede dejarla en la ruina. Algo esencial es saber la diferencia que entre deseos (lo que te gustaría tener, pero que puede ser sustituido por otra cosa) y necesidades (aquello sin lo que no se puede vivir, como comida, ropa y techo). Especialmente la persona mayor de edad que vive de una entrada limitada, necesita ser realista en sus expectativas y deseos; cuando permitimos que el dinero nos controle, los conflictos se incrementan paulatinamente.

En este sentido, las prioridades, gustos y necesidades personales de cada individuo son determinantes para decidir en cuáles de ellas vamos a gastar nuestro dinero con mano más abierta, mientras ahorramos en las otras.

Por ejemplo, quizás un persona a la que le gusta mucho comer fuera de casa, preferirá ahorrarse el dinero que gastaría en contratar a alguien para que le cuide el jardín, y usar esos dólares en pagarse algunas comidas deliciosas varias veces al mes.

Por eso durante el retiro hay que encontrar el equilibrio adecuado entre sacrificios y gastos necesarios, pero a esto se llega sólo después de probar durante unos meses y comprobar en qué realmente vale la pena gastar nuestro dinero y en qué líneas de nuestra vida debemos ahorrar. Los constantes gastos cotidianos relativos al hogar se llevan buena parte de nuestros ingresos, y por esa razón eso constituye un renglón que merece un examen bien cuidadoso para determinar dónde cortar.

Un plan para salvar tu hogar

El gobierno de Estados Unidos, por boca del Presidente Obama, anunció hace poco la renovación de un programa ya establecido, pero que ahora llega con nuevas energías y mucho más poder de ayuda. Se trata de HARP (Programa de Refinanciación Accesible de Vivienda), que ayudará a los propietarios de viviendas que tengan grandes deudas debido a la crisis de bienes raíces y que tengan hipotecas respaldadas por las firmas hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac, mediante un sistema de refinanciamiento con intereses muy bajos, por medio de la Agencia Federal de Finanzas de Vivienda (FHFA).

HARP será específicamente benficios para a los prestatarios que puedan no ser elegibles para refinanciamiento tradicional debido a la pérdida del valor de su vivienda, o porque tienen poco (o ningún) capital acumulado en su vivienda. Se eliminará el límite que prohibía a los deudores cuyas hipotecas excedieran el 125% del valor de sus propiedades de participar en este programa y se adoptarán medidas para persuadir a los propietarios a optar por préstamos de corto plazo y alentar a más bancos a participar en el programa.

Como en otras opciones de refinanciamiento, con HARP 2011 el dueño de una propiedad devaluada recibe un crédito hipotecario totalmente nuevo, con nuevos términos, nueva tasa de interés y pagos mensuales.