Progresa campaña de las escuelas católicas

Fundación espera recaudar $100 millones y atraer más estudiantes

En menos de dos meses, la campaña “$100 Million Legacy” anunciada por el exalcalde Richard Riordan ha logrado cumplir un tercio de su objetivo para nutrir con esa cantidad a la Fundación Católica para la Educación (CEF).

El objetivo final es que más alumnos en escuelas católicas puedan obtener una beca para costear sus estudios con fondos adicionales, y aunque la meta para la recaudación se fijó en dos años, la respuesta ha sido hasta el momento excelente.

“Por ahora hemos recaudado 32 millones de dólares”, dijo Riordan a La Opinión quien, confesó que de seguir a ese ritmo el objetivo se podría lograr en seis meses.

La recaudación de fondos busca que más personas contribuyan con fondos de inversión o pongan parte de su testamento a la educación de escuelas católicas. El curso pasado, unos 17,500 estudiantes solicitaron ayuda financiera a la arquidiócesis de Los Ángeles, pero solo unos 8,400 consiguieron este año una beca.

“El dinero que se recaude irá destinado al fondo de donaciones, del cual solo se puede gastar el 5% cada año para becas. Si llegamos a la meta de 100 millones, eso significaría que podríamos ayudar a unos 6,000 estudiantes más a conseguir ayuda para pagar su colegiatura”, comentó Theresa Fragoso, directora de operaciones de CEF.

Según Fragoso, de los cerca de 80 mil alumnos que cursan en planteles católicos, casi unos 30 mil están por debajo del umbral federal de pobreza, mientras que el 84% de los latinos terminan recibiendo ayudas que oscilan entre los 800 y 1,000 dólares en los grados de primaria y de 1,500 a 2,000 dólares en los de secundaria.

Para Riordan, esta ayuda se hace necesaria para evitar que los padres consideren registrar a sus hijos en planteles públicos ante la mala situación económica que siguen atravesando algunas familias.

“Las escuelas chárter dan un buen servicio y son gratuitas, pero no tienen el espíritu académico y moral que brinda una escuela católica”, dijo el exalcalde. que fundó y fue primer presidente de la fundación en 1987.

Kathy Anderson, directora ejecutiva de CEF, comentó que las ayudas son de vital importancia porque particularmente se otorgan a alumnos que viven en áreas de bajos recursos y altos niveles de delincuencia.

“Si dejas que un estudiante se vaya de la escuela católica y vaya a estudiar a una escuela que fracasa en su vecindario, es más fácil que abandone los estudios y se convierta en una estadística”.

Después de una década donde las escuelas de la arquidiócesis perdieron unos 1,700 estudiantes por año, este curso hay un centenar más de alumnos que se han sumado a los salones católicos.

“Nos hemos mantenido estables, porque 100 alumnos entre 80 mil estudiantes que servimos es un número reducido, pero este curso ya no hemos visto esa tendencia de seguir perdiendo estudiantes”, dijo Kevin Baxter, superintendente de escuelas primarias católicas, quien no tiene una conclusión sobre el porqué de ese aumento durante este curso.

La colegiatura en las escuelas católicas ronda entre los 2,000 y los 4,000 dólares en las primarias, y a partir de los 4,000 en el caso de las secundarias, pero a ninguna familia se le niega el derecho de poder solicitar ayuda financiera.

“Cada caso se revisa individualmente. Siempre se aconseja que la familia hable con el director de la escuela para encontrar formas en caso de que batallen para pagar la colegiatura”, dijo Fragoso. “No queremos que nadie deje de estudiar por falta de dinero”.