LA rezagada en energía limpia

Un programa adecuado de instalación de paneles de energía solar podría crear hasta 16,000 empleos en Los Ángeles, particularmente en áreas necesitadas de la ciudad y una inversión local de 2,000 millones de dólares, una cantidad nada despreciable en estos tiempos de crisis. Sin embargo, según un estudio realizado conjuntamente por investigadores de nuestras dos más prominentes universidades: UCLA y USC, la ciudad de Los Ángeles no ha aprovechado la oportunidad, sobretodo tomando en cuenta que hay una cantidad importante de mano de obra ya capacitada por diversos programas locales (Homeboy Industries, por ejemplo) para realizar este tipo de trabajo.

El estado de California se ha fijado la meta de tener el 33% de energía renovable para 2020, pero sin embargo, nuestra región no tiene políticas sólidas para alcanzar estas metas y emplear a estos trabajadores que ya están preparados para tal fin, además de facilitar que residentes y comercianes pequeños puedan instalar los paneles en sus casas y locales.

De hecho, según los investigadores, el estudio fue presentado ayer durante una conferencia en UCLA, el Departamento de Agua y Electricidad de Los Ángeles (DWP) tiene una de las trayectorias más débiles de todas las empresas de servicios públicos del Sur de California. Hace unos días, la asambleísta Gloria Negrete deploró, en un artículo editorial publicado en periódicos locales, que el plan del DWP para desarrollar una red de paneles solares no facilita la proliferación de proyectos medianos y pequeños, como el que pretende estimular el programa FIT, creado por una ley (SB 32) que presentó Negrete y se aprobó con gran apoyo. El programa FIT pretende establecer una tarifa fija o introductoria para la instalación de los paneles y que luego los residentes o comercianes puedan vender el excedente a la compañía eléctrica local.

Es obvio que Los Ángeles está perdiendo una oportunidad no sólo de crear empleos sino de estimular el uso de energía limpia. Los líderes locales deben escuchar este llamado y darle respuesta.