Latinos y afroamericanos son blanco de crímenes de odio
Ruby Pool, una joven de descendencia mexicana de 17 años, vio como un estudiante latino de noveno grado fue empujado en contra de una pared, mientras sus agresores le gritaban que se fuera de la escuela.
“En ese momento no tuve el valor de hacer nada. Seguí caminando, esperando tal vez que alguien más hiciera algo”, dijo la joven, quien ahora forma parte del club “No Haters Here” (no se acepta a personas que odian aquí) de la preparatoria Washington.
Este club forma parte de un programa que el Condado de Los Ángeles ha desarrollado en varias escuelas públicas con alta incidencia de violencia interracial y homofóbica.
Robin Toma, director ejecutivo de la Comisión de Relaciones Humanas del Condado de Los Ángeles, presentó el programa “No Haters Here” después de dar a conocer las últimas cifras de crímenes de odio desde la preparatoria Washington en el Sur de Los Ángeles.
Las últimas cifras indican que la cantidad de crímenes de odio en el condado bajó un 28% en el último año, pero las víctimas continúan siendo las mismas: homosexuales, afroamericanos y latinos.
En el caso de estos dos últimos grupos étnicos los afroamericanos y los latinos-, las autoridades subrayaron que el racismo entre ambos es el motor principal de estos crímenes. Los afroamericanos fueron los victimarios en 59% de los crímenes en contra de hispanos, y estos fueron los agresores en el 68%.
“Si queremos continuar con el declive en la cantidad de casos, necesitamos promover cambios a todo nivel. En las cárceles, en el hogar, en las escuelas tenemos que aceptar a las personas con sus diferencias”, manifestó Toma.
Tim Lackman, presidente e la Asociación de Policías de Los Ángeles, indicó que la disminución es histórica y que como fuerza policial continuarán reforzando la ley.
En el caso de los crímenes por la orientación sexual, el 100% fueron violentos. Los hombres homosexuales fueron el 86% de las víctimas.
Los crímenes motivados por la religión bajaron en un 42%, pero la mayoría de estos fueron cometidos en contra de judíos.
Las estimaciones oficiales indican que aunque ha disminuido el reporte de crímenes, es posible que haya entre un 24% a un 28% de incidentes que no han sido reportados.
Una encuesta a nivel nacional indica que en muchas ocasiones los crimines de odio no se reportan porque barreras culturales o linguísticas, por miedo a las autoridades de migración y por falta de conocimiento del sistema judicial.