Exigen confidencialidad en casos familiares de condado

Egresados del sistema de crianza protestan por propuesta de juez Michael Nash

¿Deberían estar abiertos al público y a la prensa los casos de abuso o negligencia infantil?

El juez Michael Nash, quien preside la Corte de Niños del Condado de Los Ángeles, envió una propuesta a la División Juvenil de la Corte Superior en la que solicita que estén abiertos al público los casos familiares que entran al sistema de supervisión del condado. La finalidad es que la información fluya con más facilidad, según la propuesta.

Esta propuesta hizo que la organización California Youth Connection realizara ayer una protesta frente a la Corte de Niños para exigirle al juez que no permita que los pequeños estén expuestos públicamente.

Marcy Valenzuela, quien ahora tiene 23 años de edad y estudia último año de administración pública en el Colegio Comunitario de Los Ángeles, estuvo en el sistema de cuidado de crianza desde su nacimiento. Ella nació adicta a la droga. La corte logró reunificarla con su padre a los cuatro años de edad, pero regresó al sistema a los 12 años cuando su madre reapareció en su vida. Valenzuela fue abusada física y emocionalmente por su progenitora.

“Yo no hubiese querido que al contarle al juez de lo que sucedía en mi casa, se enterara toda la gente. O que cuando me portaba mal en la escuela o actuaba en contra de las normas, personas desconocidas me juzgaran. Yo quiero decidir a quién contárselo y cuándo”, dijo Valenzuela.

Lucias Bouge, otro joven que salió del cuidado de crianza hace apenas un año, dijo que seguramente hubiese sido blanco de más comentarios desagradables si su vida personal se hubiese publicado en Facebook o en algún medio de comunicaciones.

Para Leslie Starr Heimov, directora ejecutiva del Centro de leyes para Niños de Los Ángeles (Children’s Law Center of Los Angeles), las personas del público que están interesadas en ayudar a los niños que provienen de hogares disfuncionales pueden hacerlo haciéndose voluntarias de diferentes organizaciones o convirtiéndose en padres de crianza.

“Nadie puede negar que el Juez Nash quiere lo mejor para los niños. Su trayectoria lo demuestra, pero en este tema no estamos de acuerdo con lo que quiere hacer. Creemos que en lugar de que fluya la información, tendría un efecto contrario. Podría hacer que los niños no quieran contar qué está sucediendo en sus hogares”, dijo Starr Heimov.

La abogada Lucrecia Villafan, a quien diariamente le asignan alrededor de ocho casos, explicó que es injusto pedir a los menores que abran sus vidas al escrutinio público.

“Ellos vienen con sus problemas, muchos son abusados, tiene miedo, desconfían de las personas. Yo les digo que todas las personas que estamos en la corte estamos ahí para ayudarles, les digo que todos tenemos su bienestar como prioridad, pero si lo abren al público ¿Cómo les voy a pedir que cuenten qué les sucede si no voy a saber quien está en el salón?”, dijo la abogada Villafan.

En una entrevista en septiembre del presente año, el juez Nash dijo a La Opinión que en su opinión muchos errores en el sistema se esconden detrás de la clausula de confidencialidad. A principios de este mes, el juez envió la petición de abrir los casos al público citando como ejemplo una decisión de la Corte Superior de 1978 que dice que el acceso al público juega un papel positivo en el funcionamiento de la corte juvenil.