Fuera de México florece el mariachi
Migración hace que EEUU sea clave para desarrollo de la música popular mexicana
El Mariachi Voz de América le toca las 'Mañanitas' a la Virgen de Guadalupe en la Iglesia de la Placita de LA. Crédito: Aurelia Ventura / La Opinion
SAN DIEGO.- Pese a que la UNESCO declaró al mariachi como una de las 19 manifestaciones culturales representativas patrimonio de la humanidad, al tiempo en que gana espacios y goza de vitalidad en Estados Unidos, sus practicantes en espacios tradicionales se enfrentan a retos.
En el sur de California, por ejemplo, es una especialidad en el Colegio del Suroeste, al tiempo en que gana espacios en la cultura dominante con un grupo de rock punk que lo toma como referente de identidad.
En su declaración de principios de semana, la UNESCO consideró al mariachi dentro de su lista de herencia mundial intangible representativa, junto a otras 18 manifestaciones como las marionetas de sombras chinas, la equitación francesa y el fado portugués.
Sin embargo, los gustos de nuevas generaciones y la inseguridad ha ocasionado que baje la clientela en sitios tradicionales como la Plaza Garibaldi de Ciudad de México y la Plaza de los Mariachis en Guadalajara, fenómeno que se repite en espacios fronterizos como la Plaza Santa Cecilia en Tijuana.
Con todo, la presencia del mariachi fuera de las fronteras de México es bien conocida, pues además de EEUU hay cerca de 30 mariachis documentados en París, y algunos tocando en localidades como Tucumán, en Argentina, y Tokio, Japón.
Juan Carlos Ramírez-Pimienta, profesor de la Universidad Estatal de San Diego en Imperial Valley y autor del libro El Periquillo al pericazo: Ensayos sobre literatura y cultura mexicana, dijo que la alta migración mexicana desde los años ochenta ha hecho que EEUU sea clave para el desarrollo de la mayoría de los movimientos populares de música mexicana, entre ellos el mariachi.
“Por ello, EEUU se ha convertido en el nuevo laboratorio de la mexicanidad. La música funciona como un mecanismo de empoderamiento étnico pues ayuda a una población que se percibe como vulnerable”, indicó, lo cual explica la permanencia del mariachi entre hispanos de segunda o subsecuentes generaciones, que lo ven como un enlace con sus raíces.
El trabajo del estadounidense Jeff Nevin es una de las principales muestras del crecimiento de este género musical en el país, y de su arraigo tanto como anclaje cultural para hispanos como una forma de entretenimiento para otros grupos.
Nevin obtuvo su título doctoral en Música por la Universidad de California San Diego con su composición Concierto para Mariachi y Orquesta.
“El mariachi en EEUU. ha alcanzado un punto de evolución en paralelo con otros grandes géneros como la música clásica y el jazz, entre otros”, dijo Nevin, por lo que se ha vuelto también una opción atractiva para miembros de orquestas de música clásica en San Diego o Baja California.
Nevin ha llevado la exploración académica del género hasta hacerlo parte del currículo del Colegio del Suroeste de Chula Vista, al sur de San Diego, la primera institución académica en EEUU que ofrece un título asociado en estudios del mariachi.
Esta música también se enseña en escuelas de Sweetwater en Chula Vista, desde kindergarten hasta el doceavo grado, pues entre las 20 secundarias 14 cuentan con bandas de mariachi.
Actualmente, bandas como El Mariachi El Bronx trabajan en la fusión de géneros mexicanos con el punk, utilizando solo los instrumentos y ritmos tradicionales del mariachi pero expandiendo sus combinaciones para reflexionar sobre la vida contemporánea de Los Ángeles.
Joby J. Ford, quien toca el acordeón y la guitarra para la agrupación, dijo que pese a que no es mexicano, vestir el traje de mariachi “se siente bien, no es incómodo o impropio, es el mejor traje que he tenido y nos permite expresar emociones de alegría que da un balance a las negativas características del punk”.
Los miembros de El Mariachi El Bronx son músicos de San Diego y Los Ángeles, principalmente del este de esa ciudad, de los cuales solamente uno habla español, Vincent Hidalgo, que toca el guitarrón, hijo del famoso vocalista y guitarrista de Los Lobos y The Latin Playboys, David Hidalgo.
Hidalgo dijo que el vestir el traje de mariachi “es un privilegio. Nosotros los mandamos hacer en una tienda legendaria, los Diseños Elías de la Avenida César Chávez de Los Ángeles, que ha mantenido esta tradición con gran calidad por años, donde Los Lobos también compran sus trajes de mariachi”, indicó.