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Fe cibernética

MÉXICO, D.F.- “Yo no sé nada de eso de internet, sólo llegué hasta tercero de primaria, ¡Imagínese! Blanca Lozano se encoje de hombros y abraza una imagen de la Virgen de Guadalupe que lleva consigo a la Basílica. Piensa para sí y le brillan los ojos. “A mis sobrinos sí, a ellos les va a gustar”.

La señora Lozano, de 62 años, ha sido una escéptica de la web. Desconfía “de todo lo que pueda salir de ahí”, excepto de la fe en la Guadalupana, la misma que sumó ayer 60,000 visitas al sitio oficial http://www.virgenguadalupe.org y que midió fuerza con los peregrinos de La Villa que recibió a más de cinco millones.

Una competencia alevosa si se piensa que la fe presencial cumplió 480 años desde la aparición de la virgen a San Juan Diego en 1531, mientras la página en internet de la basílica sólo cinco años con una misa de transmisión torpe y lenta.

Y aunque ésta ha mejorado en un 100% y las 18 misas transmitidas ayer en honor de “La Virgen Morena” fueron en tiempo real, impecables y nítidas, lo cierto es que la “ciberfe” tiene la gran desventaja de que sólo el 25% de los mexicanos tiene acceso a internet.

En cambio los devotos que llevaron imágenes a cuestas, caminaron de rodillas por kilómetros o se vistieron con coloridos trajes bordados de plumas, creen que jamás habrá algo comparable con la vivencia espiritual de estar en el atrio mariano, entre incienso, copal, danzantes, romeros, llanto, alegría y milagros cumplidos y por cumplir.

“Es el espíritu guadalupano”, describe Yesica García, quien desde los ocho años visita anualmente a la Virgen de Guadalupe. Hoy tiene 28 años igual que su novio. Pero él tiene una postura más crítica a la romería: “Estoy aquí por ella, pero la verdad no me gusta el ‘amontonadero’ de gente”.

Por esta vía la ‘ciberfe’ aventaja a la muchedumbre: la misa se puede disfrutar desde cualquier cómodo lugar y hasta se pueden enviar peticiones de milagros a través de un correo electrónico.

Después de recibidas, son impresas y colocadas a los pies de la imagen de la virgen y todos los días a las 9:00 de la mañana, en la Misa del Cabildo Clero de la Basílica de Guadalupe, se pide por las intenciones que llegan a este Santuario

Los cibernautas guadalupanos también pueden enterarse en la página oficial de la virgen de las más íntimas intensiones que tuvo la virgen para mostrarse ante los indígenas, según expertos: en la imagen que hoy adoran los mexicanos, la Guadalupana, está en los últimos meses de embarazo, con menos de 20 años y mide 1.43 de estatura.

La Iglesia Católica está optimista y considera internet como una herramienta evangelizadora. “Todo depende del cristal con que se mire”, observa el sacerdote José de Jesús Aguilar, rector para Radio y Televisión de la Arquidiócesis Primada de México, uno de los pioneros creyentes de la propagación de la fe radiofónica y del ciberespacio.

Apuesta a las cifras positivas que apuntan a una expansión masiva de este recurso de comunicación como el hecho de que en el país hay 23 millones de cuentas en Facebook que tienen en promedio entre 100 y 150 amigos.

“Hace algunos años, cuando empezamos a transmitir la misa dominical de Catedral por la radio comercial y ésta a su vez la transmitía por internet, nos dimos cuenta que teníamos acceso a un mundo insospechado”, comenta el cura Aguilar: invidentes, ancianos, madres solteras, asilos, cárceles y hasta taxistas.

Gente que por trabajo, falta de dinero, salud o condición legal no pueden viajar hasta la capital del país para escuchar de cerca las misas. “Nos han contactado de Alaska, España, Dinamarca, Estados Unidos y los más recónditos lugares”.

El caso de los migrantes es el mejor ejemplo. La misa que ofrecieron paisanos la víspera del 12 de diciembre, a las 9:00 de la noche, se transmitió en vivo por el portal de la Basílica y dentro de tres días podrá escucharse en una repetición que permanecerá permanentemente en la red, como todas las celebraciones de aniversario de la aparición y las eucaristías dominicales.

“Mis sobrinos no tienen fe en Dios, pero sí en el internet y eso puede ser el camino”, dice esperanzada Blanca Lozano, la mujer que apuesta revivir a través de la web la fe guadalupana en los jóvenes de la familia por ahora ella no cambia su visita a la Básilica de cada año.

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