Jóvenes son blanco fácil de los carteles

Menores estadounidenses son reclutados como 'mulas' en secundarias fronterizas

SAN DIEGO.- Más de 5,000 jóvenes en San Diego, la mayoría de ellos hispanos acusados de estar involucrados con pandillas, han pasado por el sistema correccional de la ciudad durante los dos últimos años.

La mayoría de los delitos están asociados con ataques, robo, tráfico y consumo de drogas, pues de acuerdo con las autoridades la cercanía con la frontera también hace que los jóvenes sean blanco fácil de carteles mexicanos que los reclutan como “mulas”.

De acuerdo con la Fiscalía del condado San Diego, en 2011 se registraron 5,085 incidentes de jóvenes que violaron la ley por estas causas, de los cuales 3,704 fueron procesados, en tanto que en 2010 hubo 6,243 incidentes, de los cuales 4.838 fueron procesados.

Las pandillas siguen siendo un problema de seguridad pública en la zona, pues según un reporte de la Asociación de Gobiernos de San Diego (SANDAG) dado a conocer la semana pasada, el 76 % de los jóvenes procesados está involucrado con alguna de las 170 bandas que operan en el condado y que cuentan con alrededor de 7,700 miembros.

Pedro Ríos, del Comité de Servicio de Amigos Americanos, una organización de defensa de derechos humanos de inmigrantes basada en San Diego, dijo ayer a Efe que esta situación es especialmente prevalente en las secundarias al sur del condado, que se vuelven terreno fértil de reclutamiento de jóvenes hispanos ciudadanos estadounidenses que pueden cruzar sin mucho problema.

“Los traficantes les pagan alrededor de 400 dólares por viaje de droga, pero hemos visto que también se les involucra en el tráfico de seres humanos, generalmente recogiéndolos en este lado de la frontera y llevándolos a casas de seguridad”, indicó.

En esos casos, los jóvenes cobran de acuerdo al número de personas que transportan, pero es más atractivo el cruzarlos con documentos de otras personas por las garitas normales, lo cual es mucho más riesgoso pero más lucrativo, dijo Ríos.

Otro reporte de SANDAG destaca los resultados positivos de la Ley de Prevención del Crimen Juvenil del año 2000, que buscaba frenar la situación de la década de los noventa, cuando el condado experimentó una escalada en crimen juvenil y violencia.

Ríos consideró que ese aumento en el crimen estuvo asociado con la Operación Guardián, implementada por la administración Clinton para sellar la frontera con México, lo que ocasionó la participación de organizaciones criminales en el tráfico de personas y su mezcla con el narcotráfico.

Sin embargo, el alcance de los programas de prevención creados a partir de la ley de 2000 es limitado, señaló Ríos, quien dijo que es necesario que se expandan particularmente en la zona sur del condado, pues parte del problema no es que transporten las drogas sino que también se están convirtiendo en usuarios.

De acuerdo con otro estudio de SANDAG, más de la mitad de los jóvenes a los que han entrevistado en correccionales del condado ha dado positivo en al menos una droga, con la marihuana como la más comúnmente utilizada con 43 %, y con un incremento en el uso de metanfetamina.

Jóvenes presos varones tuvieron una incidencia mayor de uso de drogas, con 58%, en tanto que sólo el 18% de las mujeres dio positivo por narcóticos.

Entre los jóvenes que participaron en ese estudio la edad promedio fue de 15.8 años, con 56% de ellos hispanos y 74% nacido en el condado de San Diego y un cinco por ciento en otros países.

Funcionarios de la Fiscalía han efectuado visitas en escuelas y centros comunitarios de San Diego para alertar a padres de familia sobre los peligros a los que se enfrentan los jóvenes, y estas visitas se han convertido en una de sus prioridades para 2012 al considerar que es en el núcleo familiar donde la intervención temprana puede ser más efectiva.

De acuerdo con SANDAG, entre los jóvenes entrevistados el 11% dijo que en algún momento se les propuso transportar drogas por la frontera, con la edad media para el primer cruce de 14 años.