Republicanos de a pie, más flexibles sobre reforma migratoria

Las encuestas llevan tiempo mostrando que en lo que se refiere a inmigración, las opiniones de los votantes republicanos de a pie son más complejas y matizadas que las de los candidatos
Republicanos de a pie, más flexibles sobre reforma migratoria
Larry y Patty Lichfield, republicanos fieles y conservadores que, sin embargo, apoyarían la legalización de indocumentados con hijos ciudadanos. Su candidato, Rick Santorum, consideraría esa propuesta una "amnistía" que no puede ser aceptada.
Foto: Pilar Marrero / Enviada Especial

CONCORD, New Hampshire.– Larry Sitchfield es un republicano que simpatiza con el más conservador de los precandidatos de su partido, Rick Santorum.

Pero en lo que respecta a los inmigrantes, el dueño de un restaurante en Laconia, New Hampshire, tiene ideas más flexibles que su candidato.

“Yo creo que hay que cerrar las fronteras y eliminar la inmigración ilegal”, dijo Sitchfield a La Opinión durante un evento de Santorum aquí. “Respecto a los sin papeles que tienen hijos ciudadanos, es una pregunta dificil, ahí les permitiría que ganaran la oportunidad de quedarse. Si los hijos son ciudadanos, es algo más complicado”.

Su esposa, Patty, estuvo de acuerdo. Ella piensa que los indocumentados son una carga para los contribuyentes porque, dice, usan servicios. “Pero yo sé que hacen trabajos que muchos estadounidense no quieren hacer”, dijo la mujer, también republicana.

Donald y Carol Yemma estaban entusiasmados asistiendo a un mítin de Ron Paul cuando respondieron a la misma pregunta. “Yo creo que los inmigrantes deben venir legales. Yo no tengo problema con los inmigrantes legales ni con los latinos. Nuestra hija aprendió español y gracias a eso encontró un buen trabajo”, dijo el hombre, ahora retirado.

Yemma es uno de los “duros” que apoya quitar la ciudadanía a los hijos de inmigrantes indocumentados. “Yo creo que la gente se aprovecha para venir y tener hijos ciudadanos”, dijo, mientras su esposa sacudía la cabeza en movimiento de “no”.

“No estoy de acuerdo”, dijo Carol. “Yo no creo que debamos quitar la ciudadanía a alguien nacido aquí. No sé. No me he decidido en ese asunto, pero no me parece”.

Las encuestas llevan tiempo mostrando que en lo que se refiere a inmigración, las opiniones de los votantes republicanos de a pie son más complejas y matizadas que las de los candidatos de ese partido, que con excepción de Newt Gingrich, han rechazado cualquier posibilidad de legalizar a inmigrantes sin papeles.

Hace pocas semanas, una encuesta de FOX halló que 57% de republicanos apoyan una forma de legalización para los indocumentados. Sólo 26% dice que quiere deportarlos a todos.

Otro sondeo más revelador fue uno realizado hace días en Iowa, un estado mucho más conservador que New Hampshire. Entre republicanos de Iowa, un sondeo local halló que sólo un 16% está completamente opuesto a una reforma pro inmigrante y que mayorías en los sesentas y setentas por ciento apoyan diversas reformas, como facilitar la contratación de inmigrantes en puestos temporales o permanentes si no hay estadounidenses para realizarlo.

Pero hasta ahora, ninguno de los pre candidatos republicanos ha diseñado un plan de acción para lidiar con el asunto migratorio, con excepción de Newt Gingrich, quien habla de cambios como la creación de un programa de trabajadores temporales y reformas a categorías de visas que permitan la entrada legal más rápida de inmigrantes necesarios para el país.

De hecho, el tema de inmigración ni siquiera se trató en Iowa o New Hampshire ni en los dos debates que se realizaron en Manchester en las horas anteriores a la votación de este martes.

Pero el presunto favorito para ganar la nominación Mitt Romney, no tiene un plan de reforma migratoria, rechaza el Dream Act, apoya la construcción del muro en la frontera y denomina “amnistía” a la legalización de indocumentados, posturas que han sido criticadas hasta por sus primos mexicanos en Chihuahua. Romney tiene a parte de su familia en México, hacia donde su bisabuelo escapó en 1880 huyendo de las leyes contra la poligamia en Estados Unidos.

Ron Paul favorece quitar la ciudadanía a hijos de indocumentados y Rick Santorum, cuyo padre y abuelo fueron inmigrantes en la época de la Italia de Musolini, no está de acuerdo con legalizar a los indocumentados de ninguna manera.

El domingo, en un evento latino, Gingrich dijo que “es importante que establezcamos que abrimos las puertas a la gente buena que viene buscando oportunidades. Tampoco vamos a entrar a las iglesias y a llevarnos gente que está enraizada en este país por 25 años o más”.