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Proponen nuevas normas en casos de abuso sexual por empleados de LAUSD

LAUSD buscaría despedir más facilmente a maestros acusados

Mónica García (der.), presidenta de la Junta Escolar, habla de las propuestas de Tamar Galatzan (izq.) y Nury Martinez, ayer.

Mónica García (der.), presidenta de la Junta Escolar, habla de las propuestas de Tamar Galatzan (izq.) y Nury Martinez, ayer. Crédito: AP

Un cambio a las políticas fallidas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) que impiden despedir de forma inmediata a empleados con conducta sexual inapropiada fue propuesto ayer de manera oficial por miembros de la Junta Escolar. Esto en respuesta a los varios casos de supuesto abuso sexual de estudiantes que comenzaron a descubrirse hace seis semanas con el escándalo de la primaria Miramonte.

Los iniciativas de las miembros de la Junta Escolar Nury Martínez y Tamar Galatzan solicitan, entre otras cosas, un cambio legislativo en el estado que apoye al distrito en el despido de maestros que incurran en conducta inapropiada y establecer un nuevo procedimiento para informar a los padres cuando hay acusaciones graves en contra de un empleado.

“Mi propuesta busca, a través de cambios en las leyes estatales, que aquellos empleados certificados que incurran en comportamiento inmoral, no profesional o criminal puedan ser despedidos rápidamente y sin un costo tan alto para el distrito”, manifestó Galatzan, quien aseguró que el despido de un maestro puede tomar entre dos y siete años para completarse y el costo suele ser extremadamente elevado.

“El caso más largo para el LAUSD en toda su historia reciente le costó al distrito 1.6 millones de dólares”, resaltó Galatzan. “El distrito debería tener la última palabra sobre si un maestro puede o no seguir en un salón de clases”.

Galatzan manifestó su frustración al exponer que en ocasiones aún cuando un maestro ha sido despedido, el distrito se ha visto obligado a recontratarlo.

“Tener que mantener a un maestro en la nómina aún cuando no nos sentimos cómodos con esta persona en el salón de clases no es lo mejor para nuestros estudiantes”, sostuvo.

En respuesta a esas declaraciones, el presidente del sindicato de maestros de Los Angeles (UTLA), Warren Fletcher, afirmó ayer que aunque su grupo está de acuerdo en las investigaciones “completas y sobrias” de conducta inapropiada de empleaddos, es tiempo de que el distrito escolar deje de tomar decisiones equivocadas y apresuradas y se enfoque en corregir sus propias fallas.

“Hay que recordar que estamos en esta situación porque el LAUSD no cumplió con los estándares de vigilancia en el caso de la primaria Miramonte. Esta escuela solo tenía un director para supervisar a todo su personal y sus 1,400 estudiantes. Esta fue una falla de supervisión del distrito”, resaltó Fletcher a través de un comunicado.

Martínez por su parte aseguró que el hecho de que los padres no estén enterados de cuando un maestro de la escuela de sus hijos está bajo investigación por acusaciones graves es inaceptable. Dijo que las nuevas reglas de notificación a los padres serían implementadas antes de que concluya el actual ciclo escolar.

Ambas propuestas serán presentadas hoy ante la Junta Escolar en pleno.

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