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‘Narcoguerra es un fracaso’, dicen activistas

Activistas aseguran que la política de Felipe Calderón contra los cárteles de la droga está marcada por el alto nivel de corrupción en México

Saúl Reyes Salazar recibió asilo político en EEUU.  Seis miembros de su familia han sido asesinados en México.

Saúl Reyes Salazar recibió asilo político en EEUU. Seis miembros de su familia han sido asesinados en México. Crédito: Aurelia Ventura / La Opinión

La “narcoguerra” que al inicio de su mandato emprendió el presidente Felipe Calderón estuvo desde un principio destinada al fracaso porque en México las instituciones están corrompidas, expusieron ayer los participantes en un foro sobre el impacto del narcotráfico en las comunidades fronterizas.”El problema principal con la estrategia de Calderón, es que iniciaron una guerra contra el narco sin tener las instituciones adecuadas para enfrentar la corrupción”, dijo enfático el abogado Carlos Spector, quien encabeza el mayor número de casos de mexicanos que buscan asilo político en Estados Unidos.

“Si la corrupción ha existido históricamente y la guerra se va a basar en arrestar y encarcelar a narcos, y las instituciones empiezan corruptas y se han corrompido más, entonces arrestar narcos es un chiste, porque no hay justicia y no hay instituciones”, recalcó.

En el foro realizado en la Universidad Estatal de California en Northridge (CSUN), el abogado Spector estuvo acompañado de Saúl Reyes Salazar, un activista de derechos humanos quien ha vivido en carne propia los resultados de la narcoguerra: le han matado a seis miembros de su familia.

Desde diciembre de 2006, cuando el presidente Calderón, del partido conservador Partido de Acción Nacional (PAN), asumió el poder y declaró la guerra a los narcotraficantes; se estima que alrededor de 50 mil personas han muerto.

El gobierno mexicano ha insistido que la mayoría de los muertos han tenido una relación con el crimen organizado, y reconoce que los menos han sido “daños colaterales”.

Ese dicho oficial Saúl Reyes lo califica de insulto.”Es insultante, como insultante es también la publicidad gubernamental en la que manifiestan que están rescatando el país”, reprochó el activista, a quien hace un par de meses Estados Unidos concedió el asilo político.

Además de los 50 mil muertes, apuntó Saúl Reyes, hay otra cifra de desaparecidos y que el gobierno no reconoce.

“Son más de 30 mil desaparecidos en México, pero el gobierno no reconoce ese delito, los registra como extravío de personas, pero no se trata de 30 mil personas con Alzheimer, son 30 mil personas que han sido privadas de su libertad y no se conoce su paradero”, recriminó el activista originario del poblado Guadalupe, a unas 30 millas al sur de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Reyes aseguró que la guerra contra el narcotráfico que desató Calderón es principalmente una cortina de humo que sirve para hacer una limpieza social e ideológica en el país.”Es una guerra en la que se están eliminando los adversarios políticos de Calderón y en pos de construir un monopolio del narcotráfico y de la política en México, en la que la siguiente etapa es Josefina Vázquez Mota”, agregó.

El abogado Spector ha organizado en El Paso, Texas, frontera con Chihuahua, un grupo denominado “Mexicanos en el exilio”, con el objetivo de defender a los activistas de derechos humanos, ya que considera que el gobierno mexicano los está violentando.

“Tenemos el reto de defender a los activistas en México, porque si no los podemos defender a ellos no habrá ninguna esperanza, porque existe la impunidad y el gobierno mexicano es incapaz de defenderlos”, mencionó.

En Chihuahua, dijo, ha habido un “genocidio de los derechos humanos”, porque están eliminando a quienes acusan de las arbitrariedades que se cometen.

“Si pueden eliminar a quienes denuncian los abusos, desde la prensa y activistas, pueden seguir con sus violaciones masivas de derechos humanos”, insistió.

Utilizando ese precepto de que el gobierno mexicano es incapaz de garantizar los derechos humanos es como Spector ha logrado que el gobierno de Estados Unidos conceda el asilo político a varios de sus clientes afectados mayormente por la narcoguerra.

Aún así recalcó, y a pesar de que guerra que se vive en México, el 98% de los peticiones de asilo son rechazadas.

Spector indicó que la violencia ha pasado la frontera en formas muy concretas:

“A mi me han amenazado de muerte dos veces y a varios clientes los han perseguido en El Paso”, apuntó.

José Luis Benavides, jefe del Departamento de Periodismo del CSUN que organizó el foro, dijo que la “guerra contra el narco” ha sido mal nombrada, porque en realidad es una guerra en contra de la población civil que protagonizan tanto las fuerzas militares como los grupos de la delincuencia organizada.

A la situación de terror en la que vive la población de ciertas comunidades, tanto por los cárteles de la droga como por los militares y las policías, dijo Benavides, se suma un modelo económico diseñado para destruir la misma superviviencia.

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