Altos costos de renta en San Francisco

Al menos tres condados comparten las rentas más caras en todo Estados Unidos: San Francisco, San Mateo y Marin, todas en la Bahía al norte de California; los números reflejan una crisis de vivienda nacional
Altos costos de renta en San Francisco
La renta mensual de un apartamento con dos recamaras cuesta más de $3,000 dólares en San Francisco.
Foto: Ricardo Ibarra / El Mensajero

SAN FRANCISCO — ¿Está usted pensando en venir a vivir a esta ciudad con puente dorado, clima extraordinario y ambiente cosmopolita? Piénselo dos veces… o tres, mejor.

En la reconocida Bahía de San Francisco, que interconecta al menos tres grandes ciudades, por supuesto la del Golden Gate en la costa, Oakland al este y San José al sur, están asentados los condados que encabezan la lista de rentas más costosas en los Estados Unidos, según el reciente estudio de la Coalición Nacional para Vivienda Económica (NLIHC, sus siglas en inglés), publicado apenas en marzo de 2012.

San Francisco, San Mateo y el condado de Marin, tienen las rentas de vivienda más cara en tierra estadounidense, según el estudio intitulado, precisamente, Out of reach (Fuera de alcance, la olvidada crisis de vivienda en Estados Unidos —su nombre completo—).

Para alquilar un departamento con dos habitaciones en cualquiera de estos tres condados, por ejemplo, usted necesita obtener de su patrón o compañía o negocio propio, un estimado de $36.63 dólares por hora trabajada, una cantidad bastante superior, incluso, al salario mínimo más alto en los EEUU, también en San Francisco, con $10.24 por hora.

San Francisco es conocida como la Ciudad Santuario, por su supuesta protección a inmigrantes (supuesta, porque mantiene el controvertido programa antiinmigrante conocido como S-Comm o Comunidades Seguras). Tiende más a convertirse en un “santuario de los ricos”, como otros le llaman, un lugar para los que tienen más poder adquisitivo y la capacidad para desembolsar más de $3,000 dólares al mes por un departamento con dos habitaciones (los más baratos en la Misión a $2,500).

Y en este tipo de ciudad, siempre es necesario tener a alguien para lavar los trastes sucios, como sucede en varios restaurantes, por más exótico o sofisticado que sea el menú, encontrará a mexicanos, salvadoreños, guatemaltecos y otros latinoamericanos, preparándole la comida.

Es el caso de José, un chavo con apenas 19 años, originario de Yucatán, que hace de todo en la cocina de uno de los tantos nuevos restaurantes que han abierto en la calle Hayes, en el barrio de Hayes Valley.

“Yo pago $200 al mes”, dice, mientras planea el siguiente tiro en una mesa de billar.

–Qué poquito, ¿a poco nada más pagas eso?, le pregunto.

–Sí, es que pagamos entre varios. Somos cuatro que ponemos $200.

–Pero aún así es poco…

–Es que el vato que tiene el lugar, está ahí desde hace 20 años, y pues con lo que nosotros cuatro le pagamos, él ya ni tiene que pagar nada porque le cobran $800 al mes.

–¿O sea que él paga 800 por el cuarto?

–No, él tiene todo un piso de un edificio, con más cuartos, pero a él le cobran $800 por todo.

–Pues es un negocio, ¿y cuántos viven en ese piso?

–Entre todos seremos unos 12 o 14.

–¿Un sólo baño para todos?

–Sí, nada más un baño.

“Eso es algo común en San Francisco, y entre nuestra comunidad”, señala María Zamudio, organizadora de derechos de vivienda en la organización no lucrativa, Causa Justa Just Cause (CJJC), respecto al aglutinamiento de inmigrantes en espacios pequeños.

La tarea de CJJC es precisamente evitar que los arrendadores desalojen a personas o familias que rentan espacios a bajo costo, por estar ahí durante varios años, algo cada vez más común advierte Zamudio, en particular en el barrio hispano de la Misión, donde los locatarios buscan convencer a sus arrendatarios de salir, para ellos poder rentar más caro a nuevos inquilinos.

En 1991, la renta mensual de un apartamento con dos habitaciones costaba alrededor de 1,000 en San Francisco, después de 20 años, ese mismo espacio puede costar más de 3,000, describe María Zamudio, de CJJC.

Páginas en internet, como Craiglist o aplicaciones para móviles, como Zillow, muestran el incremento del costo de renta en esta ciudad. Una rápida revisión en uno de estos sitios muestra que en el barrio de Castro hay uno en $3,399; en la zona de la Marina, otro en $5,600; uno más en Russian Hill, cerca de la famosa calle Lombard por $4,250.

Para María Zamudio, hay un desfase entre el pago del salario mínimo y el costo de la renta, no sólo en San Francisco, sino en todo Estados Unidos: “En ningún estado de este país, con un trabajo de salario mínimo de tiempo completo puedes ganar lo suficiente para alquilar un departamento de dos cuartos, en ningún estado”, reafirma.

“Es una crisis de vivienda”, explica Zamudio, “la gente no puede pagar en las zonas donde vive, y no se está poniendo atención a eso, es necesario desarrollar vivienda pública y económica o subir el salario mínimo para pagar o hacer algo para rebajar los costos de la renta”.

Continúa: “Vemos un hueco, donde hay casas pero que no se pueden alquilar porque nadie tiene suficiente dinero, y esas personas sin dinero rentan apartamentos que no son habitables o que son peligrosos o viven muchas personas en un lugar pequeño, algo común en San Francisco y en nuestra comunidad de bajos recursos sin otras opciones, y eso es peligroso, por salud, limpieza y habitabilidad”.