Cambio en LAUSD
El nuevo plan de graduación para el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) tiene el sabor amargo de la buena intención que fracasa.
Hace ocho años la Junta Escolar planeó que a esta altura se iban a elevar los estándares académicos para la graduación de los alumnos preparándolos en cursos que los ayuden a ingresar a la educación terciaria. El tiempo pasó, y ahora si se impone ese criterio, se corre el gran riesgo de producir una deserción escolar masiva. La mayoría de los estudiantes no están preparados para pasar los exámenes de las 230 unidades en cursos preparatorios para la universidad.
En consecuencia, ya se está estudiando hacer frente a la realidad y reducir esta exigencia, de manera que las unidades bajen a 170 y que los alumnos puedan aprobarlos con una D en vez de una C. Esto significa que se van estar graduando estudiantes sin el conocimiento necesario; además de que se les va a permitir obtener una D cuando el ingreso al sistema público de universidades en California exige por lo menos una C para entrar.
El LAUSD tomó una acción pragmática para resolver el inminente problema de exigir más a los estudiantes cuando no los ha preparado. El consuelo es que los estudiantes que tienen dificultades para pasar las 170 unidades tendrán más oportunidades de estudiar.
Es penoso que el ambicioso plan del LAUSD para la mejora académica de los estudiantes tenga que pasar por una degradación. Lo peor es que no se puede atribuir esta situación a la crisis económica. Si bien los números rojos están perjudicando el sector educativo, se necesitaban cambios más profundos en la educación k-12 para lograr la meta del 2005. Con soñar no basta.
Al LAUSD no le quedan muchas alternativas entre reprobar un elevadísimo porcentaje de los alumnos o reducir las exigencias. Si el alumno no las puede cumplir se acomoda a su necesidad; si no se puede elevar el conocimiento del estudiante, se le bajan los requisitos. Esta no es manera de enseñar y es una mala lección la que recibe el alumno al adaptar el sistema a sus carencias.