Senado rechaza enmiendas a préstamos para estudiantes

El Senado rechazó de nuevo dos enmiendas sobre tasas de créditos estudiantiles
Senado rechaza enmiendas a préstamos para estudiantes
Unos 7,4 millones de universitarios de medianos y bajos ingresos, entre ellos hispanos, reciben los préstamos Stafford en EEUU.
Foto: Lucio Villa / La Opinión

WASHINGTON (EFE).- El Senado de Estados Unidos rechazó hoy dos proyectos de ley con los que se buscaba impedir que se dupliquen las tasas de interés sobre los préstamos federales para estudiantes a partir del próximo julio.

El fracaso de las dos medidas, una demócrata y otra republicana, prolongará la batalla a lo largo del próximo mes, cuando finaliza la fecha límite para llegar a un acuerdo.

El proyecto de ley demócrata fue apoyado por 51 votos contra 43, pero no alcanzó los 60 necesarios para su aprobación.

La enmienda republicana sólo fue apoyada por 34 votos, mientras que fue rechazada por 62, incluidos nueve republicanos, que votaron en su contra.

Ambas partes coinciden en que las bajas tasas de interés deberían ser ampliadas, pero las dos partes están en desacuerdo sobre la forma de cubrir el costo de casi 6 mil millones de dólares.

Los demócratas pretender pagarlo a través de un ajuste en las tasas impositivas de las empresas, mientras que los republicanos pretenden hacerlo a través de un recorte en los fondos de la ley de salud.

La Cámara de Representantes ya aprobó una ley que mantendría la tasa de interés, a propuesta republicana, aunque el presidente del Gobierno, Barack Obama, ha amenazado con vetarla, ya que para compensar la extensión se elimina un fondo de salud preventiva dirigido a las mujeres y creado bajo la reforma sanitaria de 2010.

En Estados Unidos, unos 7,4 millones de universitarios de medianos y bajos ingresos, entre ellos 986.494 hispanos, reciben los préstamos Stafford, subsidiados por el Gobierno federal.

En la actualidad, el estudiante promedio que solicita préstamos se gradua con una deuda de unos 25.000 dólares. Se calcula que los estadounidenses ahora deben más en préstamos estudiantiles que en sus tarjetas de crédito.