Seguros con doble protección

Seguros con doble protección
Hay seguros que cubren un accidente mortal o una incapacidad de trabajo por un precio razonable.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

¿Conoces las “pólizas híbridas”? Si no has oído hablar de ellas, quiero que sepas que estos tipos de seguro cubren al mismo tiempo un accidente mortal o una incapacidad de trabajo por un precio razonable.

Aunque no es agradable pensar en eso, en algún momento deberás comenzar a plantearte qué le ocurriría a tu familia en el desafortunado caso de que sufrieras un accidente que te incapacite para trabajar o, peor todavía, si fallecieras antes de alcanzar la edad de la jubilación.

Los seguros de vida tradicionales abonan una cantidad mensual a tus seres queridos en caso de fallecimiento, mientras que los seguros de incapacidad cubren la eventualidad de que te quedes incapacitado por un accidente. Estos seguros abonan hasta el 60% de tu sueldo durante un periodo fijo de tiempo o hasta que cumples los 65 años, dependiendo de la póliza. Se trata de una opción muy necesaria, pero que sólo ahora comienza a despegar.

Las posibilidades de que un trabajador de 20 años fallezca antes de jubilarse son del 16%, mientras que las probabilidades de que sufra algún accidente que lo incapacite son de casi el doble -el 30%-, según los datos de la Administración del Seguridad Social estadounidense. A pesar de ello, menos del 30% de los trabajadores de este país tiene algún tipo de póliza que los proteja frente a la incapacidad a largo plazo, según los datos de la AARP (la organización para las personas de 50 ó más años) y de la Oficina de Estadísticas Laborales.

Mucha gente -especialmente los jóvenes- ni siquiera conoce la existencia de este tipo de seguro o no son conscientes del riesgo de sufrir alguna clase de accidente que ponga en peligro el bienestar de su familia.

Pero incluso a los que sí están interesados se les hace difícil comprender el complicado lenguaje de las pólizas. La letra pequeña de esos contratos no es la única traba. Muchos de estos seguros sólo sirven si el asegurado está bajo cuidados médicos, si no puede trabajar y si no cuenta con ningún ingreso. En cuanto a los patrocinados por las empresas, tampoco lo resuelven todo – lo más habitual es que solamente cubran hasta el 50% de tu salario-.

Por otra parte, hasta hace poco estos seguros estaban dirigidos a profesionales con sueldos altos, como dentistas o abogados, ya que la mayoría de la gente no podía permitirse pagar las dos pólizas al mismo tiempo. Pero la avalancha de embargos de viviendas que ha ocurrido en los últimos tiempos está provocando grandes cambios en este sector.

La mitad de los embargos de viviendas con hipotecas convencionales se producen cuando el propietario sufre una incapacidad que le impide continuar trabajando. Por eso, cada vez más aseguradoras se dirigen ahora a personas que por primera vez desean adquirir un seguro de vida que proteja su hipoteca.

Algunas grandes aseguradoras ya ofrecen pólizas “híbridas”, esto es, que protegen frente a incapacidad y muerte. Están dirigidas a personas de entre 25 y 49 años con ingresos por encima de 50 mil dólares anuales y menos de medio millón de dólares en activos. Esta es la población que más necesita estos seguros.

Si tú estás por encima de ese nivel de rentas, probablemente también seas capaz de enfrentarte a imprevistos, aun sin seguro. Pero si tu nivel de ingresos se encuentra por debajo del limite, es fácil que no puedas pagar las primas.