El fantasma de la duda recorre el territorio

Preocupa que surja conflicto postelectoral
El fantasma de la duda recorre el territorio
En Guadalajara la población vivió un sábado previo a los comicios, sin sobresaltos.
Foto: Ricardo Ibarra / Impremedia

En un país tan grande y diverso como lo es México, pocas veces hay tantas cosas en común como en esta ocasión, cuando a unas horas de las elecciones por la Presidencia, muchos ciudadanos aún no han decidido por quien van a votar.

Para unos, no vale la pena, porque ya todo está decidido. Para otros, la posibilidad de un fraude es un fantasma que está presente y que no ha desaparecido, a pesar de lo que diga el Instituto Federal Electoral (IFE), organismo encargado de organizarlos comicios.

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En el Distrito Federal, previo a la jornada electoral se escuchaban voces de electores indecisos que todavía no estaban seguros por quién votar. En un avión de camino a México Leticia Cerezo, quien reside en Phoenix, Arizona, decía que aún estaba insegura de su voto. Sin embargo estaba contenta de poder participar de nuevo en el proceso electoral.

“Yo saqué mi nueva credencial de elector hace tiempo para poder votar”, dijo Leticia poco antes de bajar de la aeronave.

En pleno bullicio de viernes en la tarde, en la colonia Condesa, un joven de 21 años expresaba su preocupación previa a la instauración de la ley seca. “Hay que comprar ‘chelas’ antes de las doce para el partido entre España e Italia el domingo”.

En una mesa del restaurante Guadalupe Reyes frente a una charola repleta de tacos, quesadillas y cervezas, Francisco, quien se desempeña como terapeuta de adolescentes, compartía también su falta de convicción sobre los candidatos presidenciales y los partidos que contienden por la presidencia.

“Yo creo que hace falta una mejor izquierda en México”, decía Francisco, quien confesó que aún no sabe por quién va a sufragar. No obstante, a pesar de haber votado en la elección de 1988 por Cuauhtémoc Cárdenas, en esta ocasión lo más probable es que le otorgue su voto a Josefina Vázquez Mota del PAN, porque según explicó no le convence el tono populista de López Obrador.

Por la tarde los integrantes del grupo #Yosoy132 realizaron una marcha desde Tlatelolco hacia el Zócalo, pasando por Televisa Chapultepec, en la que convocaron a los asistentes a llevar una vela, para iluminar la tarde.

A través de redes sociales como Facebook convocaron a participar en la caminata en la que se leía la frase: “Si no ardemos juntos, ¿quién iluminará esta oscuridad?”

En Guadalajara, un recorrido obligado para cualquier turista que llegue a esta ciudad en plena época de lluvias y relámpagos nocturnos es caminar durante el día, desde la Catedral, por la plaza Tapatía, hasta el Hospicio Cabañas.

Este sábado, el andador luce casi como cualquier otro día, con sus fuentes de agua, palomas en vuelo por todas partes, los edificios coloniales fijos como sus piedras de cantera.

A espaldas de la Catedral de Guadalajara, Isela Garibay y su novio Darío descansan bajo la sombra de uno de los árboles de la plaza de la Liberación. Es ella quien decide compartir sus observaciones.

“Hay demasiada guerra sucia, en especial del candidato del PRI, pero él no se me hace buena opción. Al principio estaba con López Obrador, pero ahora no sé si voy a votar por él”, dijo, aún indecisa, un día antes de las elecciones.

Isela, con 21 años, de San Martín Hidalgo, Jalisco, ante su primera participación en la elección presidencial, no solamente tiene dudas sobre su voto, también desconfía del papel que jugará el Instituto Federal Electoral (IFE). “Por más funcionarios de casilla que haya y personas supervisando, pues en México todos son bien transas, algo van a poder hacer en caso de que no salgan los resultados que ellos quieren”, sentenció.

El estudiante de fotografía, Irving Morquecho, de Tesistán, Jalisco, retrataba la célebre estatua del libertador Miguel Hidalgo, en la misma plaza de la Liberación, antes de plantear sus dudas repecto a todo el proceso electoral.

“Siento que ya hay un presidente, pero todavía no nos dicen quién es […] Ojalá haya gente que haga bien su trabajo y se apegue a la ley”, comentó Irving sobre la labor del IFE.

Este joven de 25 años que realiza prácticas de campo con su cámara fotográfica al hombro, en el centro de esta ciudad húmeda con cielo azul y un calor de 81 grados Fahrenheit, no está seguro si saldrá a emitir su voto este 1 de julio, pero si lo hace, el sufragio será por López Obrador, “porque me parece el mejor”.

La caminata por la plaza Tapatía, con rumbo hacia el sur, llega al majestuoso Hospicio Cabañas, edificio que resguarda los murales del pintor jalisciense José Clemente Orozco.

Justo frente a este edificio está Luis Gamaliel, de 20 años y oriundo de Zapotlanejo, Jalisco. Su candidato es Peña Nieto, aseguró, aunque al principio de su descripción parecería que su elección sería para alguien más: “Hay que saber por quién votar, no por el que tenga más fama o el que sea más guapo. Yo votaría por Peña Nieto; López Obrador no me llama la atención”.

En el extremo noroeste de la república, en Tijuana, el ambiente es distinto, ya que los bajacalifornianos se preparaban para algo así como un fin de semana de fiesta, ya que en este estado no aplica la ley seca.

Para Óscar Gael Aceves Cornejo, un taquero de los que abundan en esta ciudad, dijo que el fantasma del fraude siempre está presente y que tiene mucha desconfianza en el proceso electoral.

“Ya te la sabes, que la compra de votos, que las urnas embarazadas y quién sabe qué tanto más, luego los candidatos prometen y prometen y nunca cumplen”, comentó mientras preparaba unos sabrosos tacos de birria.

El periodista Said Betanzos, reportero del diario El Mexicano, consideró que este domingo la participación será copiosa.

“Está claro que habrá conflicto postelectoral, ya se ve conflicto, será una elección muy cerrada”, pronosticó.

En Baja California, que ha sido bastión del PAN, indicó, Andrés Manuel López Obrador va arriba en las encuestas, y aunque Enrique Peña Nieto tiene un músculo, es sabido que no todos los que van a sus mítines votan.

“La gente está preocupada, no quiere que haya fraude, la gente está cuestionando todo, desde los lápices para votar hasta el diseño de las boletas”.

Carlos Arzeta, quien se dedica a repartir pizzas, cree que cualquiera que sea el próximo presidente de México no va a resolver los problemas.

“Nadie de los candidatos me convence, y menos la señora esta, Josefina, yo pienso que nada más es un títere de su partido”, dijo el pizzero.