Refrescan con nieve a LA

"Navidad en Julio" trajo un alivio a la ola de calor y frescura a docenas de niños.

La cara de felicidad de este niño es evidente al revolcarse entre la nevada urbana.

La cara de felicidad de este niño es evidente al revolcarse entre la nevada urbana. Crédito: J. Emilio Flores / La Opinión

Veinte toneladas de nieve descendieron ayer en un área del centro de Los Ángeles ayer causando gritos de sorpresa y pequeños enfrentamientos entre decenas de niños que querían jugar con la misma.

Los múltiples chillidos fueron de alegría y la rivalidad por las bolitas de nieve, que volaban por todas partes en un estacionamiento convertido en un cuadrilátero de puro hielo.

La madre naturaleza no tuvo nada que ver con el evento. El responsable fue un camión blanco, que además provocó que docenas de calcetines y zapatos terminaran empapados. Pero sus pequeños dueños, felices gracias al evento anual “Navidad en Julio”

La actividad, patrocinada por la misión Unión del Rescate, trajo un alivio a la ola de calor y frescura a docenas de niños, algunos que viven en albergues o de bajo escasos recursos económicos. “Todo esto es para traer alegría a estos niños, que se olviden de los problemas de su casa y que se vengan a divertir,” comentó Alexander Cornejo, coordinador de voluntarios de la organización, uno de los albergues para desamparados más grandes de la nación. “Hoy, este es el lugar más fresco en todo Los Ángeles,” aseguró Cornejo.

El evento benefició a unos 100 niños entre los 4 y 15 años de edad. Entre ellos estaba, Julián Guerrero de siete años. “Nunca en mi vida he visto nieve” dijo el pequeño, mientras hundía sus manos en el hielo blanco. Los menores pasaron buena parte de la mañana escarbando en la nieve y haciendo bolitas que terminaban explotando en sus caras, espaldas y cabezas…una tras otra.

En el enfrentamiento de bombazos de nieve, los periodistas que captaban el evento fueron buen blanco de los niños que dispararon a las cámaras “para ver si eran contra agua”, dijo uno de los chiquitines.

Más de un camarógrafo no compartió el espíritu alegre y preocupado por el costo de su equipo, se olvidó de su niñez.

En el evento también hubo juegos de basquetbol, palomitas de maíz y un almuerzo cortesía de Subway.

Como anunciaron que era Navidad, hasta Santa Clós apareció. Llegó vistiendo su saco rojo, pantalones bermudas floreados, sandalias y un par de lentes oscuros, que fueron los primeros en volar gracias a una granada de hielo que le cayó encima sin previa advertencia.

Juan Vargas, quien llegó con sus cinco hijos, incluyendo los trillizos, expresó: “esto está fantástico. En el apartamento donde vivimos hace mucho calor, hoy si la vamos a pasar bien”.

Alejandro Toral también se mostró alegre de estar en medio de la nieve. “Nos cayó de maravilla, es la primera vez que vemos nieve…”. Ese comentario fue interrumpido por una bola de nieve en pleno rostro, cortesía de su hijo Alex.El padre no dudó en contraatacar y respondió con un balón de hielo en la cara del pequeño y una advertencia: “que no…que no chilles”

Cornejo, el coordinador de la actividad, sostuvo que este evento es de mucha importancia para estos jóvenes y niños, ya que algunos están abrumados por todas las situaciones que les ha traído el destino. Muchos de ellos viven en el albergue y sus familias no pueden proveerles mucho.”Pero hoy se trata de que estos niños puedan disfrutar su niñez, hoy los niños van a ser niños y la van a pasar bien” comentó Cornejo.

Después de un par de horas, la temperatura seguía subiendo gracias a la ola de calor que afecta la región. Poco a poco, el sol fue matando el cuadrilátero de hielo y la nieve se fue convirtiendo en un charco de agua. Los coches volverán a este estacionamiento de concreto, pero para muchos de estos niños, el recuerdo de una ‘Navidad en Julio’ quedará bien guardado en sus memorias.

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