Asma puede controlarse El asma infantil puede controlarse con tratamiento
La enfermedad no tiene cura, pero es muy tratable
El asma afecta a millones de personas, pero es aún más seria en los niños. Crédito: Archivo / La Opinión
A todos los niños les gusta hacer ejercicio y participar en actividades al aire libre.
Sin embargo, si su hijo padece de asma, es probable que en muchas ocasiones no le permita llevar una vida muy activa. Pero si identifica las medidas que tiene que tomar para prevenirle un episodio asmático, podrá ayudarlo a respirar mejor sin tener que sacrificar su infancia.
El asma es una seria enfermedad pulmonar que causa que las vías respiratorias se estrechen, dificultando así la respiración. Entre los síntomas más comunes se encuentran la tos, un sonido sibilante al respirar y la falta de aire. El asma afecta a millones de personas de todas las edades, pero es aún más seria en los niños, ya que sus pulmones son más pequeños y sus vías respiratorias más estrechas que las de los adultos.
Es la enfermedad crónica más común entre los niños, pero se puede controlar con medicamentos y, al conocer los factores que pueden causarle un ataque de asma a su niño, puede reducir las probabilidades de que le ocurra.
Estos factores varían de persona a persona, por lo que es de suma importancia que sepa qué puede ocasionar un ataque en el caso particular de su hijo.
Según la Dra. Evelyn Montalvo-Stanton, neumóloga pediátrica de la Facultad de Medicina de Nueva Jersey, los padres deben reconocer los síntomas en sus hijos y desarrollar un plan de acción para implementarlo inmediatamente cuando ocurra un ataque asmático.
“Es importante que los padres sepan que los niños asmáticos pueden vivir una vida normal, siempre y cuando los padres se involucren y estén conscientes de lo que está pasando con su hijo, sepan cuándo darle su medicamento y se mantengan en contacto con su médico”, dice la Dra. Montalvo-Stanton.
En los Estados Unidos, aproximadamente 25 millones de personas sufren de asma, y más de siete millones son niños. Cada año, se reportan más de 14 millones de ausencias en las escuelas del país a causa del asma, según la Asociación Americana del Pulmón.
El ejercicio extremo, la gripe y las alergias, por ejemplo, pueden ser las causas en algunos casos. También existen varios factores medioambientales que pueden provocar un ataque y que fácilmente se pueden evitar, entre los que se encuentran el moho, el polen, el humo del cigarrillo, los ácaros de polvo, el cambio de tiempo y la contaminación ambiental, según Lina Younes, portavoz hispana de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos.
“La protección de tu familia está en tus manos. Los padres pueden crear un ambiente saludable dentro del hogar para que el niño tenga una vida más sana”, dice Younes.
Se sabe que el asma se debe a una combinación de factores genéticos y medioambientales. La enfermedad no tiene cura, pero es muy tratable y, con varias estrategias de manejo, puede asegurarle a su hijo una mejor calidad de vida.