Cuidado con el mal uso del idioma para intimidar a deudores

En el artículo de la semana pasada les informé de algunas de las limitaciones que controlan a los cobradores. Esta semana me urge contarles de algunas tácticas grises que emplea esta gente cuanto el que debe es hispano.

En primer lugar, a nivel federal la ley Ley de Prácticas Justas de Cobros de Deudas (FDCPA) prohíbe ciertas prácticas abusivas en el cobro de las deudas personales. Por ejemplo, según la FDCPA los cobradores no pueden usar amenazas de violencia o daño personal, usar lenguaje obsceno, o llamar repetidamente por teléfono a todas horas. En California, como en muchos otros estados, existen artículos en el Código Civil que aportan protección adicional al consumidor con deudas.

A pesar de estas leyes, los cobradores a veces emplean “jugadas grises” que no violan directamente la ley, pero que tienen el efecto prohibido de acosar y mortificar a los deudores. Por ejemplo, insinúan que pueden quitar dinero directamente del sueldo de uno sin intervención jurídica. (Si no me envía un pago se lo vamos a quitar de su sueldo).

Una de las tácticas grises más empleadas en contra de los deudores hispanohablantes es todavía más sutil. Se trata del uso del idioma para asustar e intimidar, con el propósito de convencer al deudor de soltar un pago. En inglés y español, existen expresiones que se parecen en lo escrito y lo hablado, pero que representan dos conceptos totalmente diferentes. “Estar embarazada” no es lo mismo que to be embarrased, “molestar” no tiene nada que ver con to molest, y un “notario público” no es igual que un notary public. Estas son “falsas palabras afines” y la palabra “delincuente” es una de ellas.

En inglés la palabra delinquent significa la falta de cumplir con una obligación, y se usa en el cobro de deudas para referirse a la morosidad en el pago. Pero según el profesor Francisco Ramos Bossini, en el diccionario bilingüe de terminología jurídica, en español, esta palabra, delincuente, se relaciona con ser criminal o de haber cometido un delito.

Empleada en inglés, entonces, esta palabra no va en contra de las leyes que prohíben prácticas abusivas en el cobro de una deuda, pero cuando se usa en español, la traducción de delinquent es una acusación directa de un crimen, cosa específicamente prohibida por todas las leyes federales y estatales.