Recupérate de una bancarrota
El Seguro Hipotecario Privado se requiere cuando el pago inicial es menos que el 20% del precio de venta. Crédito: Photos.com
Si tuviste que declararte en bancarrota, no sigas lamentándote y empieza una nueva etapa de tus finanzas ya. Mira como hacerlo:
Reestablece tu crédito cuanto antes.
Es difícil y tomará tiempo, pero lo lograrás. Al principio la mayoría de los bancos y de las compañías de tarjetas de crédito te darán la espalda pero deja pasar unos meses y busca un banco dispuesto a darte una tarjeta de crédito asegurada. Este tipo de tarjeta está respaldada por el dinero que deposites en una cuenta.
O solicita un passport loan; para ello debes poner una suma en una cuenta de ahorro, pedir prestado sobre ese dinero y pagar los intereses mensualmente. Ambas son oportunidades que te permitirán demostrar que has mejorado tus hábitos financieros. Insiste para que los bancos reporten al Buró de Crédito que “te estás portando bien”. Esmérate para cumplir. Poco a poco los bancos y las compañías de tarjetas de crédito se convencerán de que pueden volver a confiar en ti y al cabo de un año o dos empezarán a llegarte ofertas de tarjetas “de verdad”. Al principio sus tasas serán altas, pero si logras liquidar la deuda a fin de mes, las evitarás.
Mejora tu reputación financiera.
Otra estrategia para reestablecer tu crédito es pedir préstamos para comprar un auto o para estudiar. Debes poder cumplir con los pagos ya que, de lo contrario corres el riesgo de empeorar tu reputación tratando de mejorarla
Salva tu automóvil.
Si estás pagando tu auto, comunícate con el prestamista y firma un acuerdo de reafirmación, lo que significa que quieres conservar el vehículo y que tienes la disposición de continuar pagándolo. Si no lo haces y fallas en los pagos este podría ser reposeído y vendido (en tal caso serás responsable si el auto tiene algún defecto). Pero si planeas devolverlo, no reafirmes la deuda, pues puede traerte más complicaciones financieras.
Borrón y cuenta nueva.
Verifica que los reportes de Equifax, Experian y TransUnion -los tres principales burós de crédito- digan que tus deudas han sido “descargadas por bancarrota” (discharged in bankruptcy). Si continúan reportando que tienes problemas, toma medidas al respecto.
Evita servir de cosigner.
Lo mismo si te lo pide un familiar o tu mejor amigo: ¡No te arriesgues! Si lo haces, y por alguna razón esa persona falla en sus pagos, tendrás que responder y te verás perjudicado. Recuerda que hasta que hayan pasado ocho años de tu bancarrota no podrás eliminar otra vez tus deudas en un Chapter 7.
No empeores tu situación.
Paga puntualmente la hipoteca de tu propiedad o la renta y también las cuentas del teléfono, del agua, de la electricidad y del gas. De esta manera no complicarás tu situación con el buró de crédito.
Apréndete la lección.
Cuando vuelvas a disponer de tarjetas de crédito piénsalo antes de usarlas a la ligera, evita la trampa de comprar por encima de tus posibilidades económicas, págalas a tiempo, usa sólo una parte del crédito que te concedan y no te pongas a pedir enseguida que te lo aumenten.
Glosario para comprar casa
El proceso de comprar casa es menos complicado de lo que parece a primera vista, pero sí tiene una serie de términos, palabras y frases particulares que sería bueno que conozcas para que no te sorprendas cuando el agente de bienes raíces, el banco o el abogado a cargo del proceso te hablen de eso:
Cargos por iniciación del préstamo: los cobra el prestamista por procesar el préstamo y generalmente se expresan en forma de un porcentaje del monto del préstamo.
Costos de operación, liquidación o de cierre: pueden incluir cargos de solicitud, investigación de escrituras, resumen de escrituras, seguro de escrituras, cargos por agrimensura de propiedad, cargos de preparación de escrituras, hipotecas y documentos de liquidación, honorarios de abogados, cargos de registro y notario y valuación e informe de crédito. Según la Ley de Procedimientos de Liquidación de Bienes Raíces (RESPA), al momento o dentro de tres días después de presentar su solicitud el deudor debe recibir una cotización de buena fe que contenga los posibles costos de cierre representados por un monto o la escala de cada uno.
Hipoteca: es el documento que firma el prestatario al originar un préstamo para la vivienda y que le otorga al prestamista el derecho de tomar posesión de la propiedad si el deudor no termina de pagar el préstamo.
Institución de ahorros y préstamos: es el término general con el que se denomina a instituciones financieras de ahorro y asociaciones de ahorros y préstamos.
Préstamos de tasa ajustable o variable: generalmente se ofrecen con una tasa de interés inicial más baja que los préstamos de tasa fija. La tasa de interés fluctúa durante el plazo de amortización del préstamo basado en las condiciones del mercado pero el contrato del préstamo generalmente fija tasas mínimas y máximas. Cuando las tasas de interés suben, generalmente también suben los pagos mensuales. Y cuando bajan las tasas de interés, posiblemente bajen los pagos.
Préstamos de tasa fija: tienen generalmente períodos de amortización de 15, 20 o 30 años. Tanto la tasa de interés como la cuota mensual de capital e interés permanecen fijas durante la duración del préstamo.
Puntos: son cargos que se le pagan al prestamista por el préstamo. Un punto equivale al uno por ciento del monto del préstamo. Generalmente se pagan en efectivo al cerrar el trato y en ciertos casos el monto de los puntos se puede incluir en el préstamo, aunque de esta forma aumentan la cantidad del préstamo y el costo total.
Seguro hipotecario privado (PMI): protege al prestamista contra pérdidas debido a morosidad por parte del deudor. Generalmente se requiere cuando el pago inicial es menos que el 20% del precio de venta o cuando el monto de refinanciamiento es superior al 80% del valor de la valuación.
Tasa de interés: es el costo del préstamo expresado en forma de una tasa porcentual. Las tasas de interés pueden cambiar según las condiciones del mercado. La tasa de interés anual o APR es el costo del crédito expresado como una tasa porcentual anual e incluye la tasa de interés, puntos, costos del corredor y otros cargos del crédito que debe pagar el deudor.