Será inmortalizado en LA

Antonio Aguilar será inmortalizado en las calles de Los Ángeles

Será inmortalizado en LA
El concejal José Huizar con la réplica de la estatua del recordado cantante Antonio Aguilar.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

Que un gran artista llegue a obtener una estrella en el Paseo de la Fama en Hollywood, resulta lógico. Pero tener un monumento en una de las plazas históricas más importantes de Los Ángeles, es un honor sin precedentes.

Don Antonio Aguilar fue un hombre orgulloso de su origen. Sabía de sus alcances, de su trascendencia, pero quizá lo que nunca figuró en vida, fue que un día volvería a la plaza que lo albergó en su época de indocumentado.

La Placita Olvera fue el refugio de Don Antonio. En una de las bancas durmió durante algunos días, cuando recién había cruzado la frontera con la ilusión de triunfar en este país.

La enorme figura de bronce de 13 pies de altura y 2,500 libras de peso, es un mérito que jamás ha tenido otro artista.

“Don Antonio lo obtiene porque no sólo fue un máximo representante de la música, aún después de su muerte, [sino porque] sigue siendo una inspiración para muchos inmigrantes”, explica el concejal José Huizar, representante del Distrito 14 del Ayuntamiento de Los Ángeles y quien hizo la propuesta ante el Concejo de la ciudad.

El domingo, día en que los mexicanos celebrarán un aniversario más de la Independencia de México, “El Charro de México”, como también lo nombran, recibirá un homenaje en el lugar donde se fundó la ciudad de Los Ángeles.

Antonio Aguilar (1919-2007), cantante de música ranchera y estrella de cine, grabó más de 150 discos, de los que se vendieron más de 25 millones de copias. Recibió diversos reconocimientos tanto en este país como en México.

Su nombre se encuentra en una de las estrellas del Paseo de la Fama en Hollywood y ahora su imagen quedará inmortalizada con una majestuosa escultura que será desvelada el domingo.

Don Antonio Aguilar estuvo casado con Flor Silvestre, con quien tuvo dos hijos, Antonio Jr. y José “Pepe” Aguilar.

“No hay palabras para explicar”, dice Antonio Aguilar Jr., el mayor de los dos hijos de Don Antonio. “Lo recibimos [este homenaje] con mucho agradecimiento y mucho amor porque mi papá quería mucho a la ciudad de Los Ángeles”.

En entrevista telefónica, Aguilar Jr., comentó que su mamá, la también cantante mexicana Flor Silvestre, está muy “conmovida, feliz con el homenaje, pero muy sensible”.

La historia de Aguilar se suma en años de experiencia, no sólo como cantante sino también como empresario.

“Mi padre comenzó desde muy niño a trabajar”, cuenta Antonio Jr., quien aunque se dedicó por un tiempo a la música, se inclinó más por la agricultura. “Tres veces se quedó pobre, en la quiebra, y tres veces se volvió hacer rico. Era un hombre arriesgado”.

Don Antonio nació en el estado de Zacatecas, el terruño que nunca abandonó, donde mantuvo su gusto y amor por la tierra y los caballos. Aunque radicaba por temporadas en Ciudad de México y en Estados Unidos.

Fue una padre enérgico, disciplinado y trabajador “hasta sus últimos días”, revela su hijo. “Pero era muy, muy cariñoso. Eso sí, cero consentidor”.

Don Antonio a caballo

Durante cinco años, el concejal Huizar, también zacatecano, tomó la iniciativa de impulsar este proyecto que tuvo un costo de 175 mil dólares.

Nada fácil de tramitar para un Ayuntamiento en crisis financiera, pero que según el concejal, logró el patrocinio de particulares, como la Universidad de Guadalajara en Los Ángeles.

¿Hubo oposición?, se le preguntó. “Sí claro, como en todo, pero además porque conseguir un permiso para hacer algo o poner monumentos en un lugar como la Placita Olvera, es muy difícil, representa el corazón de Los Ángeles”.

La escultura fue realizada por el artista mexicoamericano, Dan Medina.

Una réplica, pero en tamaño menor, está en la oficina del concejal, y explica que la imagen en caballo es una copia de una fotografía que proporcionó Flor Silvestre.

“Se le hicieron varios cambios, es una figura muy auténtica, que los que saben de charrería lo notarán”.

La figura de Don Antonio montando a caballo, quedará en el pequeño parque Dolores, donde se ha construido una base de cantera rosa, traída con todo y empleado, desde Zacatecas.

Cuando la enorme manta caiga del monumento, la banda de viento iniciará con las notas de Un puño de tierra, uno de los temas favoritos de Huizar.

“Hasta entonces daremos por terminada esta labor de cinco años, que para mí es un enorme orgullo”, concluye el concejal.