Joven asesinada engañó al público peruano (videos)

Su asesino confeso, su exenamorado, podría enfrentar entre 35 años de cárcel y cadena perpétua

Ruth Thalía Sayas Sánchez aspiraba a tener un spa, negocio para el cual iba a utilizar el dinero ganado en el programa.

Ruth Thalía Sayas Sánchez aspiraba a tener un spa, negocio para el cual iba a utilizar el dinero ganado en el programa. Crédito: web

Por decir la verdad, la joven peruana Ruth Thalía Sayas Sánchez se ganó 15,000 soles y también, sin quererlo, la más horrible de las muertes.

En julio, miles de personas en Perú conocieron a Sayas Sánchez, quien a sus 19 años se convirtió en la primera participante del programa de la televisión peruana “El valor de la verdad”, conducido por Beto Ortiz y transmitido por Frecuencia Latina. Allí se sometió a la prueba del polígrafo y ante sus padres y su supuesto enamorado, Bryan Romero Leyva, admitió que llevaba una vida distinta a la que ellos conocían.

La joven reveló que era bisexual y que trabajaba en un club nocturno, donde cobraba por sostener relaciones sexuales con otras personas. Confesó que por dinero le había sido infiel a su novio.

La reacción de los “engañados” fue la esperada; lágrimas y dolor ante la traición. Parecía que hubiesen querido seguir viviendo en la mentira. El público se volcó reaccionando a través de las redes sociales y todo parecía marchar de acuerdo con un libreto perfecto.

Ruth Thalía salió del programa y regresó a sus estudios; su enamorado “herido” Bryan Romero volvió a su trabajo como mototaxista y la familia de ella intentaba aceptarla tal cual era.

Hasta el pasado 11 de septiembre. Ese día, Sayas Sánchez desapareció de la fas de la tierra. Y eso fue una verdad irrefutable.

Ante su ausencia, comenzaron a surgir “verdades” que pondrían en entredicho a la realidad que la joven había revelado en el programa televisivo. Según declaraciones de su hermana Eva en el informativo Perú 21, Ruth Thalía no era novia de Bryan Romero cuando ambos asistieron al programa. Se habían puesto de acuerdo para que ella ganara el dinero del cual luego a él le tocaría una ínfima parte.

Así las cosas, Romero se convirtió en el principal sospechoso de la desaparición de la joven. Familiares de la mujer aseguraban que Romero estaba detrás de la desaparición porque él se pasaba presionándola para que le pagara el dinero que habían acordado. Incluso, la última vez que Ruth Thalía fue vista con vida, estaba con Bryan Romero.

El caso siguió cobrando intensidad hasta que un cómplice del “enamorado” no aguantó la presión y confesó a las autoridades, quienes de inmediato detuvieron a Romero. Y este sábado, el hombre terminó admitiendo ante la Policía peruana que sí, que él drogó, violó, asesinó y enterró en Viñas de Media Luna, en Jicamarca, a Ruth Thalía, aunque alegó que no fue por los $575 que la joven le debía. Dijo que actuó herido porque ante los ojos del mundo quedó como el hombre engañado. Pero es que no eran novios…

Hoy, las autoridades lo mantuvieron bajo interrogatorio y se evalúa cuáles cargos se le radicarán; de esto depende que el hombre sea condenado a 35 años de prisión o a cadena perpétua.

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