Golpe al beisbol… y a dodgers

El beisbol sufrió otro duro golpe de imagen en cuanto al grave problema del dopaje luego de que el excerrador estelar, el canadiense Eric Gagne, en su biografía, denuncia que el 80 por ciento de sus compañeros, cuando jugó con los Dodgers, se dopaban.

Gagne, quien ganó el Cy Young de la Nacional con Dodgers en el 2004, alega en su nueva biografía que el dopaje con sustancias para doparse era algo “normal” y casi generalizado dentro de la plantilla del equipo.

El exrelevista canadiense admite que usó hormona de crecimiento humano durante cinco ciclos en un período de tres años hacia el final de su carrera.

“Fue suficiente para arruinar mi salud, manchar mi reputación y arrojar una sombra sobre las actuaciones extraordinarias de mi carrera”, Gagne admite en el libro en francés, titulado Game Over: La historia de Eric Gagne.

Su labor fue espectacular durante el 2004, cuando logró todas las 67 oportunidades de salvamento con una efectividad de 1.20, que le hizo merecedor al premio Cy Young.

El exlanzador derecho fue operado del codo en 2005 y firmó como agente libre con los Vigilantes de Texas antes de la temporada 2006.

Gagne firmó un contrato de ligas menores con los Dodgers en 2010, pero fue dejado libre durante la pretemporada y no ha lanzado en las Mayores desde 2008.

En el libro, Gagne no nombra a los jugadores, sus excompañeros en los Dodgers, que podrían haberse dopado.

Las Grandes Ligas comenzaron a implementar pruebas antidopaje más estrictas en la primavera de 2006 después que se dio a conocer El Informe Mitchell.

“Puedo decir que el 80 por ciento de los jugadores de los Dodgers consumían sustancias prohibidas”, destaca Gagne en el libro.