Las contorsiones de Romney

Es comúnmente aceptado que el presidente Barack Obama perdió el primer debate presidencial. A poco más de una semana, esa afirmación se ha ido moderando. El más reciente reporte de desempleo vino a reanimar la campaña de Obama. El paso de los días ha permitido a los votantes conocer más de cerca lo que ambos candidatos afirmaron en el primer debate. Sobre todo, darse cuenta de las contradicciones, cambios de postura y mentiras de Romney.

La campaña de Obama se ha encargado de hacer pública la repentina transformación de Romney de un candidato radical a uno más moderado. En el debate, el republicano intentó apelar –no a los extremistas de derecha como lo hizo en un principio—sino a la clase media y a los votantes más moderados. Ese súbito cambio de estrategia le obligó a hacer contorsiones políticas como si fuera maromero de circo.

Obama perdió el debate porque desaprovechó oportunidades de atacar a Romney al darse cuenta de los cambios de postura y las falsedades de su contrincante. Romney ganó porque presentó sus argumentos —por más tergiversados que hayan sido—con persistencia y hasta agresividad. En cambio, Obama dio la impresión de no estar convencido de que merece ser reelecto.

Sin embargo, Obama ganó el debate en base a los datos y la congruencia. En el segundo debate, será imperativo que el presidente pase a la ofensiva si quiere quedarse en la Casa Blanca cuatro años más.

Por su parte, Romney tendrá la difícil tarea de convencer a los votantes indecisos de que no es un camaleón político que cambia de color según la audiencia. Por ejemplo, deberá demostrar que dice la verdad cuando habla de no imponer impuestos a la clase media o de que su plan de salud va a cubrir a personas que padecen una condición previa.

En sus contorsiones, Romney ha llegado a decir que no revocaría el plan de acción diferida que implementó Obama. Esto después de meses de guardar silencio al respecto y de proponer que los indocumentados se autodeporten.

Obama no puede volver a permitir que el contorsionista republicano lo deje mudo.