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California mira adelante

Por años una de las tareas más difíciles en el llamado “estado dorado” mejor conocido como California, ha sido la de adecuar sus políticas públicas a las necesidades de la mayoría de la población. Parte del problema es la transición demográfica del estado y la diferencia entre quienes son los votantes y quienes se ven afectados por las decisiones que estos toman.

Mientras expertos de toda clase y color han dado repetidas voces de alarma acerca de las necesidades futuras del estado: económicas, educativas, sociales, de infraestructura, los votantes en su mayoría blancos, mayores y conservadores tomaban la mayoría de las decisiones. Era obvio el desfase entre una realidad y otra.

Era cuestión de tiempo, sin embargo, y la transformación del electorado de California ya está en pleno auge, como lo reveló esta semana una encuesta del Public Policy Institute (PPIC) que aunada a los niveles de participación de jóvenes, latinos y asiáticos en la pasada elección hablan de un cambio importante en como se tomarán las decisiones en el estado en el futuro inmediato.

El pasado 6 de Noviembre fue una muestra, y es imposible saber si el electorado que salió a votar ese día de elecciones presidenciales será el mismo que votará en otras elecciones por venir, pero revela una transformación progresiva hacia un grupo más diverso y joven: se calcula que hasta un 28% de los que votaron ese día tienen entre 18 y 29 años, un grupo que tradicionalmente ha votado en menor proporción. Asímismo, un 22% del electorado fue latino.

Pero el nuevo electorado de California no sólo se muestra más diverso y joven, sino filosóficamente diferente a sus colegas mayores de edad, anticipando un cambio en la forma en que se gobierna California si esa filosofía llega a convertirse en verdadera fuerza política. Y eso parece sólo cuestión de tiempo.

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