Desafío de Norcorea

China debe unirse al concierto mundial para presionar a Corea del Norte
Desafío de Norcorea
Activistas protestan en Seúl, Corea del Sur, contra el líder norcoreano, Kim Jong-un, por el lanzamiento de un cohete de largo alcance que, incluso, puede llevar ojivas nucleares.
Foto: EFE

Mundo

¿Menos “realismo” en el caso Corea del Norte? Corea del Norte acaba de hacer explotar otra bomba nuclear bajo tierra para probar su capacidad bélica al mundo.

Las Naciones Unidas ya le impusieron fuertes sanciones, incluyendo bloqueo económico, pero este país asiático no se tuerce, ni siquiera parpadea un instante cuando se trata de adquirir más poder nuclear. ¿Ahora qué opción queda?

De acuerdo a la Teoría Realista en el área de Relaciones Internacionales, por lo menos en su tendencia más tradicionalista, las diversas sanciones elaboradas en las Naciones Unidas en contra de este país, a pesar de ser importantes, resta de legitimidad mundial.

Dichas sanciones no provienen de una decisión unánime que obligue a Corea del Norte a desistir de sus objetivos de incrementar su poderío a través de la sofisticación de armas nucleares. China no se ha sumado a la censura mundial y Rusia no está muy seguro de unirse al bloque Occidental liderado por Estados Unidos.

En agosto de 1998, Corea del Norte lanzó un misil que cruzó horizonte de la isla japonés Honshu. En julio de 2006, los norcoreanos lanzaron otro misil de un potencial de 6,700 kilómetros de alcance. Luego en octubre del mismo año, hicieron explotar por primera vez una bomba nuclear. Y en octubre de 2009 nuevamente lanzaron un misil de prueba. También lo hicieron en abril de 2012; y el martes pasado hicieron detonar una bomba nuclear miniatura.

El presidente Obama expresó su preocupación ante el reciente desarrollo en el continente asiático. “[la bomba] fue un acto de provocación”, dijo.

En vista de los acontecimientos recientes, es muy probable que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas vuelva a reunirse para tomar medidas punitivas en contra de Corea de Norte.

Seguramente acudirá a más estrategias duras. Sin embargo, las sanciones, como sucedieron en otras oportunidades, le entrarán a Corea del Norte por un lado del oído y se les saldrán por el otro.

En este sentido, los partidarios de la tendencia realista insisten en un tipo de estrategia que vaya más allá de las sanciones económicas.

A pesar de que las sanciones no han funcionado, una opción bélica, como la que propondrían los realistas clásicos no es el camino a seguir.

Corea del Norte ya tiene capacidad nuclear. Un ataque contra este país crearía un caos regional inmediato y mundial.

Lo mejor, en este caso, es apelar a los dirigentes chinos a que se unan a la comunidad mundial a promover medidas extremas—–excluyendo la guerra— para que Corea del Norte finalmente desista incrementar su poderío militar a través de la sofisticación de bombas nucleares.

Las Naciones Unidas, como certifican los realistas, es el mejor forum para establecer un tipo de decisiones inter-Estatales que posibilite la paz. A ver si esta vez crean una decisión unánime y real.