Muertes de inmigrantes en la frontera aumentan

La tasa de muertes de inmigrantes en la frontera de Arizona con México está sus máximos históricos, según un informe de la Universidad de Arizona y la Oficina del Forense del condado Pima
Muertes de inmigrantes en la frontera aumentan
La carretera de peaje de Altar, Sonora a Sasabe, Sonora, en México se utiliza con frecuencia para transportar migrantes que esperan cruzar la frontera y entrar en Estados Unidos.
Foto: Archivo / AP

TUCSON, Arizona.- A pesar de que los arrestos de inmigrantes indocumentados en la frontera de Arizona se encuentran en sus niveles más bajos de las dos últimas décadas, la tasa de muertes se encuentra en sus máximos históricos.

Así se deduce de un informe del Instituto Binacional de Migración de la Universidad de Arizona (UA) y la Oficina del Forense del condado Pima difundido hoy, en el que se estudian las principales causas de muerte de indocumentados en la frontera con México en las ultimas dos décadas.

El análisis indica que la tasa de muertes de inmigrantes indocumentados en el desierto de Arizona en 2012 fue de 142,5 por cada 100 mil detenciones, una cifra extremadamente alta si se compara con el periodo de 1990, en el que la tasa era sólo de 14,9, mientras que la cifra más alta se reportó en 2011 con una tasa de 146,8 fallecidos.

El informe “Una continua crisis humanitaria en la frontera, la muerte de inmigrantes indocumentados” analiza detalladamente las estadísticas, características demográficas y tendencias de las muertes de inmigrantes indocumentados en la frontera de Arizona desde 1990 hasta 2012.

Durante esos 22 años, la Oficina Forense del condado Pima en el sur de Arizona documentó el descubrimiento de los restos de 2,238 inmigrantes indocumentados.

Según dijo hoy Raquel Rubio Goldsmith, investigadora con el Departamento de Estudios Mexicoestadounidenses de la UA y una de las autoras del informe, el cambio en las políticas de control en la frontera transformó el flujo migratorio, obligando a los inmigrantes a cruzar por sitios y zonas remotas del desierto de Arizona.

El informe aclara que en 1990 sólo se reportaron ocho muertes de indocumentados, mientras que esta cifra se elevó a 71 en el año 2000.

En 2007 se registró la muerte de 209 indocumentados, lo que obligó a la Oficina Forense de Pima a expandir sus instalaciones con más refrigeradoras para poder acomodar los cadáveres.

Pero el punto más crítico fue en 2010, cuando se batió el récord con la cifra de 225 fallecimientos, mientras que en 2011 se registraron 181 y en 2012, 171 muertes. Todas estas cifras están basas en años fiscales (noviembre-octubre), los mismos que maneja la Patrulla Fronteriza.

El estudio indica que la principal causa de muerte de los indocumentados se debe a las extremas temperaturas en el desierto de Arizona.

Así, de las 2,238 muertes reportadas en los últimos 22 años, el 46 % fueron por exposición a condiciones climáticas extremas y el 9 % por accidentes automovilísticos. En el 36 % de los casos no se pudo determinar la causa de la muerte.

El 80 % de los fallecidos eran hombres, el 18 % mujeres y el resto tampoco pudo ser determinado. Según los datos del informe, la edad media de los fallecidos es de 31 años.

De los 1,470 cadáveres que pudieron ser identificados se determinó que el 82,2 % eran de origen mexicano, en su mayoría provenientes del centro y del sur de México.

Guatemala es el segundo país de origen más frecuente, como el 7,1 % de las muertes identificadas, seguido de El Salvador, con el 2,3 %, y de Honduras, con el 1,4 %.

Los autores del informe reconocen que uno de los motivos por los que en estos últimos años se han detectado más muertes puede ser que existe una mayor presencia de agentes fronterizos en zonas remotas.

“Creo que lo más importante que podemos destacar es que aunque está documentado que menos personas están cruzando la frontera el número de muertes no ha bajado. Esto significa que seguimos comprobando que cuanto más se aplica la ley migratoria en forma militarizada, más muertes hay en la frontera”, finalizó Goldsmith.