Apoyan marchas por despilfarros
Seleccionados brasileños se solidarizan con descontento de los manifestantes
Las demostraciones populares por el alza en las tarifas del transporte público se han extendido a más de 20 ciudades brasileñas. Crédito: AP
FOTALEZA. Los jugadores de la selección brasileña que participan en la Copa Confederaciones se mojaron en política, por primera vez en tres décadas, para apoyar las protestas multitudinarias que ayer se produjeron por todo el país.
David Luiz y Hulk, a quienes les correspondió el turno de comparecer ante la prensa, fueron portavoces de una selección que, en el pasado, siempre era esquiva a cualquier asunto polémico.
El pronunciamiento de los jugadores a favor de las manifestaciones tiene peso en el autodenominado “país del futbol”, donde la opinión de los jugadores acarrea una gran repercusión, sobre todo entre las clases populares.
El diputado y exfutbolista Romario de Souza Faría pidió ayer, a través de las redes sociales, que la selección se pronunciara a favor de las protestas populares que en los últimos dos días congregaron a 250 mil personas en una veintena de ciudades.
Las protestas comenzaron por el alza de la tarifa de los autobuses y han catalizado la insatisfacción con otros muchos temas, entre ellos el despilfarro con las obras de la Copa Confederaciones.
David Luiz opinó que las protestas son un medio legítimo para conseguir que el país mejore y se equipare con los países desarrollados en la calidad de los servicios públicos y la reducción de la violencia.
“Las personas tienen derecho de expresar sus opiniones y a manifestarse si no están felices, sólo de esta manera vamos a llegar a ver los errores y mejorar. Brasil tiene todo para crecer y ser un país mejor”, dijo el defensa.
Hulk aludió a sus orígenes pobres para explicar que le dan ganas de sumarse a unas protestas que, en su opinión, “tienen total razón”, por lo que pidió a los gobernantes que escuchen las reivindicaciones de los manifestantes.
Rivaldo fue mas directo en su posición respecto al tema.
“Es una vergüenza estar gastando tanto dinero para este Mundial y dejar los hospitales y escuelas en condiciones precarias’, dijo Rivaldo en su cuenta de Twitter.
El propio seleccionador, Luiz Felipe Scolari, vio con buenos ojos que los futbolistas vuelvan a expresar su opinión y que se acabe con la “alienación” que, durante mucho tiempo, les llevó tener que guardar silencio.