Pacquiao y Ríos cierran gira en Beverly Hills

Pacman y "Bam Bam" terminan la gira de promoción de su combate en China frente a más de cien periodistas en Beverly Hills

Manny Pacquiao y Brandon 'Bam Bam' Ríos posan para los fotógrafos en la conferencia celebrada  en Beverly Hills.
Manny Pacquiao y Brandon 'Bam Bam' Ríos posan para los fotógrafos en la conferencia celebrada en Beverly Hills.
Foto: Chris Farina - Top Rank

Manny Pacquiao y Brandon “Bam Bam” Ríos cerraron ayer, en Beverly Hills, el tour de presentación del combate que los pondrá cara a cara el 23 de noviembre en Macao, China.

El pleito, promovido por Top Rank, supone el regreso del ocho veces campeón mundial Manny Pacquiao, después de sufrir el devastador nocaut a manos de Juan Manuel Márquez en diciembre de 2012.

“Siempre es un placer estar acá en Los Ángeles, donde entreno, la gente me apoya mucho y con Brandon Ríos estamos seguros de que les vamos a brindar un gran espectáculo”, empezó diciendo “Pacman”, quien lució cauto, como otras veces, pero también más pasivo que antes, por lo que era totalmente desbordado por la actitud vivaz y claramente irreverente de “Bam Bam” Ríos.

“Yo solo sé ir al frente a buscar a mis rivales…a ‘cag…’ a trompadas. Así me conocen ustedes y eso es lo mismo que voy a hacer frente a [Manny] Pacquiao”, dijo el mexicoamericano, siempre locuaz y extrovertido.

Pacquiao y Ríos, que bien pueden resumir pasado y presente en esta época del boxeo, vienen de perder, lo que supone un ingrediente adicional porque ninguno tiene en sus planes una derrota, porque el perdedor de este pleito, si es Pacquiao, podría quedar cerca del retiro, y si es Ríos, quedaría postergado en la página dos de las figuras de este tiempo.

“Son dos peleadores con hambre de triunfo y obligados a la victoria. Son dos estrellas que vienen de perder y eso los obliga a una batalla frontal que, pienso yo, dejará como ganadores a los aficionados”, dice Robert García, el entrenador de Ríos.

Con el fantasma de la duda que recorre el mundo del boxeo en torno a la real condición en que pueda regresar el campeón filipino, fue su entrenador, Freddie Roach, el encargado de dejar las cosas en claro.

“Lo he dicho durante toda esta gira: Manny Pacquiao está en óptimo estado. Tiene una alta motivación, y fisicamente está en su mejor condición”, reiteró Roach.

Al respecto no han faltado opiniones aisladas que creen que pudo ser un error acordar el regreso de Pacquiao tras su brutal nocaut frente a Márquez, enfrentando a un “heavy puncher” tan peligroso como ha probado serlo Brandon Ríos.

“Yo sé que Ríos es tremendo peleador… sé que es peligroso y por eso lo escogimos para que fuera un rival que me exigiera a fondo”, dijo Pacquiao. “Yo no entiendo otra manera de boxear, sino dando un espectáculo arriba del cuadrilátero”.

A todo esto, Bob Arum, quien a la par que promueve la pelea promociona Macao como un destino turístico, insiste en que la presencia de Pacquiao y Ríos ha revolucionado el mundo del deporte en China, expresó su seguridad de que esta contienda va a marcar un hito en la historia del boxeo y que el pago por evento será algo nunca antes visto.

Como una especie de embajador de China estuvo presente el publicitado campeón olímpico Zou Shiming, quien se estrenó en el boxeo de paga con Top Rank y quien es la punta de lanza de futuros proyectos de la empresa en aquella nación de 1,350 millones de habitantes.

“En mi país estamos felices de ser anfitriones de esta pelea.Y estamos listos para disfrutar un gran espectáculo. Están todos invitados a mi país. Les va a gustar”, dijo Shiming a través de un intérprete.

Macao surge como una llamativa alternativa a Las Vegas y otras plazas con gran tradición para el boxeo en Estados Unidos, ya que la inserción de China en la economía global ha abierto puertas a grandes capitales que encuentran facilidades por la gran demanda agregada de esos mercados y las ventajas en las cargas de impuestos.

Se ha estimado que el combate Pacquiao-Ríos pueda atraer unos 80 millones de llamados en PPV y recaude cerca de $400 millones.