En la dosis está el beneficio de la cafeína

En cantidades moderadas no existe prueba de que la cafeína aporte un riesgo de adicción

En la dosis está el beneficio de la cafeína
La cafeína es considerada un estimulante del sistema nervioso.
Foto: Agencia Reforma

Hablar de cafeína es encontrar opiniones a favor y en contra, pero hay que partir de un consumo moderado para aprovechar sus beneficios.

La cafeína, contenida en el café, los tés, las bebidas energéticas y los refrescos de cola, es considerada un estimulante del sistema nervioso porque proporciona energía e inhibe el cansancio y la fatiga.

“Es la sustancia estimulante que más se consume en el mundo y la más aceptada socialmente”, señala la médico del deporte Alicia Macías Escoto.

Para obtener sus beneficios se recomienda una ingesta moderada equivalente a dos o cuatro tazas diarias, o bien entre 300 y 400 miligramos al día.

“En cantidades moderadas no existe prueba de que la cafeína aporte un riesgo de adicción”, manifiesta por su parte la nutrióloga Elma Prado Rojas.

Su consumo mesurado está relacionado con beneficios a corto plazo, como aumento del estado de alerta, capacidad de concentración y mejora del estado de ánimo; y también a largo plazo, como preventivo de ciertas enfermedades.

“La cafeína ofrece una serie de efectos estimulantes sobre el organismo que se manifiestan en mayor o menor medida según las características individuales y condiciones de salud de cada persona”, indica la nutrióloga.

Dentro de sus beneficios destacan su acción en el metabolismo de lípidos.

“Se ha comprobado que acelera la quema de grasa en el organismo, ya que aumenta la liberación de los ácidos grasos y estimula la actividad de las catecolaminas [neurotransmisores], lo que se traduce en un mejor metabolismo de las grasas”, explica la médico del deporte.

“La cafeína aumenta la termogénesis, es decir, permite que el cuerpo gaste mas energía, por eso existen dietas para adelgazar que recomiendan tomar café. Sin embargo, el café no debe tomarse como un suplemento alimenticio”, añade por su parte la nutrióloga.

La cafeína también cuenta con propiedades antioxidantes, ya que gracias a su alto contenido de flavonoides protege al organismo del daño producido por los radicales libres. Este beneficio se relaciona con la disminución de las probabilidades de sufrir diferentes tipos de cáncer, como hígado, riñón, mama y colon.

“En el campo de la belleza su poder antioxidante se utiliza en cremas humectantes y productos para combatir el envejecimiento y la celulitis”, agrega la nutrióloga.

Además, posee efecto diurético y estimulante del sistema nervioso central.

“Por su capacidad para dilatar los vasos sanguíneos del cerebro ayuda a disminuir o aliviar el dolor de cabeza”, indica Macías.

Su función neuroprotectora ha sido motivo de investigación, ya que su consumo a largo plazo está relacionado con una disminución en el riesgo de desarrollar la enfermedad de Parkinson.

TODO CON MODERACIÓN

Sin embargo, así como el consumo mesurado de cafeína es benéfico para el organismo, en dosis excesiva resulta dañino. “Aumentar su ingesta a más de cinco tazas diarias, o excederse de 500 miligramos al día, no es bueno para salud”, advierte la médico del deporte Alicia Macías Escoto. Tiende a aumentar el ritmo cardiaco, las palpitaciones y la presión arterial, así como provocar irritabilidad, insomnio, ansiedad, intranquilidad, temblores, acidez estomacal, diuresis, náuseas y vómitos, en especial, en pacientes con enfermedades digestivas o cardiovasculares, quienes deben moderar su consumo. Macías explica que en los pacientes con úlcera gástrica y en aquellos con hipertiroidismo el problema se puede agudizar, ya que un exceso de cafeína puede estimular la secreción de ácido gástrico en el primer caso, y acelerar la función de la tiroides en el segundo. “La ingesta de cafeína se contraindica en pacientes que sufren de convulsiones o problemas psiquiátricos como ataques de pánico o ansiedad, así como en casos de falla hepática, ya que como la cafeína se metaboliza en el hígado, si éste no funciona adecuadamente, puede desarrollar una intoxicación en el organismo”, indica la médico del deporte. Después de consumirla, se mantiene alrededor de cinco horas en el plasma sanguíneo, razón por la que no se recomienda antes de dormir, ni en pacientes que sufren de insomnio. El problema más grave se presenta cuando las bebidas energizantes se combinan con el alcohol, una práctica bastante común entre los jóvenes. “Es una bomba que aumenta la presión arterial y puede provocar arritmias”, manifiesta Macías. Aunque no existe evidencia de que ocasione trastornos en el feto, se recomienda que las mujeres embarazadas o lactando limiten la ingesta de bebidas con cafeína.