La importancia de conciliar el sueño

Los adultos mayores son quienes más sufren los trastornos, por lo que es importante que trate de dormir entre 7 y 9 horas en la noche.
La importancia de conciliar el sueño
El insomnio se padece con mayor frecuencia en la edad adulta.
Foto: Esta imagen es una obra derivada de Amor y paz por Jaime Andrés Salazar, disponible bajo la licencia Licencia de Atribución "ShareAlike" No-Comercial en http://www.flickr.com/photos/anexo14 / 2286362549/

Los adultos mayores son quienes más sufren los trastornos del sueño. Insomnio, apneas y el síndrome de piernas inquietas son algunas de las complicaciones que pueden afectarlo e impedir que tenga un buen descanso y un mal día al despertarse.

Al no dormir bien, se sentirá cansado, irritado, con poca motivación para hacer esfuerzos y hasta con problemas en la memoria y la concentración. Para evitar esta situación, se recomienda dormir entre 7 y 9 horas todas las noches.

Al dormir, nuestro sueño pasa por dos etapas que suelen clasificarse como liviano y profundo. Es en esta segunda parte es cuando verdaderamente descansamos, ya que nuestro cuerpo se entrega por completo al sueño. En la edad adulta, la relación varía y se pasa más tiempo en la primera etapa. Por ello, es frecuente que se sufra de insomnio, un trastorno que ocasiona dificultad para dormirse y para permanecer dormido.

En los adultos mayores, la respiración se vuelve más pesada. Esto puede provocar que durante la noche se tengan apneas de sueño, que se producen por interrupciones en la respiración mientras se está durmiendo. Es difícil advertirlo uno mismo, pero sepa que si sus allegados le recriminan por sus fuertes ronquidos, es posible que usted esté sufriendo este trastorno. Algunos factores como sobrepeso u obstrucciones en las vías respiratorias también pueden desencadenarla.

El Síndrome de las Piernas Inquietas afecta principalmente a las personas mayores de 50 años. Si al recostarse y colocar las piernas en posición de descanso sufre un hormigueo que se alivia si mueve sus extremidades, está sufriendo SPI. Es una sensación suave pero continua que impide conciliar el sueño ya que, inconscientemente, lo influye a mover sus piernas y mantener el cerebro alerta.

Estar en la tercera edad no significa que deba soportar todo el día desganado y sin energías para realizar las actividades que más le gustan. Existen algunas medidas que lo ayudarán a conciliar más rápidamente el sueño y a descansar mejor, por ejemplo, regular el horario de descanso. Evitar trasnochar y acostarse siempre a la misma hora acostumbrará su cuerpo al momento de descanso y beneficiará su relajación.

Otra manera de avisarle a su cuerpo que es momento de descansar es establecer una actividad previa. Puede ser tomarse un té o leer un libro, pero es importante generar un hábito y que su cuerpo entienda las señales. Baje la luz en los momentos previos a acostarse y mantenga su dormitorio oscuro al dormir. Así no se levantará durante la noche y si lo hace, su cuerpo entenderá que debe continuar el descanso.