Reforma migratoria pierde a Rubio pero gana a Ros-Lehtinen

La congresista republicana por Florida anunció hoy que apoya una ley de inmigración similar a la aprobada por el Senado
Reforma migratoria pierde a Rubio pero gana a Ros-Lehtinen
La congresista republicana por Floria Ileana Ros-Lehtinen dio su apoyo este martes a la legislación HR15, presentada por los demócratas de la Cámara de Representantes.
Foto: AP

Washington.- El senador republicano por Florida, Marco Rubio, apoya ahora una estrategia legislativa “realista” que logre la aprobación de una reforma migratoria en el Congreso este año, aunque eso signifique una serie de medidas individuales en vez de un paquete “integral”, dijo este martes su oficina.

Rubio, miembro del “Grupo de los ocho” senadores demócratas y republicanos que elaboró la reforma aprobada por el Senado en junio pasado, ha dado marcha atrás a su apoyo de entonces a una reforma migratoria integral, lo que ha despertado temores sobre el futuro rumbo de la iniciativa ante un Congreso fuertemente dividido.

La Cámara de Representantes, bajo control republicano, ha dejado claro que no estudiará la versión del Senado y ha optado por una serie de medidas parciales para abordar por separado los diversos problemas del sistema migratorio.

De hecho, los legisladores republicanos por California, Jeff Denham, y por Florida, Ileana Ros-Lehtinen, son los únicos republicanos en la Cámara Baja que apoyan la legislación HR15, presentada por los demócratas y que es similar a la versión del Senado. Ros-Lehtinen se sumó a ese esfuerzo este martes, según confirmó su oficina.

En declaraciones a impreMedia, un portavoz de Rubio, Alex Burgos, explicó que, en el panorama actual, la reforma migratoria integral no tiene “amplio apoyo” en la Cámara Baja, y que la meta es lograr una estrategia que destrabe el estancamiento legislativo.

“Uno de los obstáculos que enfrentamos para lograr cualquier resultado en la Cámara Baja es el temor de que la aprobación de proyectos limitados que tienen amplio apoyo serán usados para unirlos con el proyecto del Senado, el cual no tiene amplio apoyo en la Cámara de Representantes”, dijo Burgos.

“Debemos eliminar esa preocupación para que podamos seguir tratando de lograr algo ahora sobre las áreas en que sí existe consenso, mientras la Cámara baja sigue buscando soluciones en los demás asuntos migratorios. No beneficia al país lograr absolutamente nada”, enfatizó.

A raíz de su apoyo a la reforma migratoria, Rubio afrontó la ojeriza de grupos conservadores que incluso lanzaron una intensa campaña publicitaria en su contra.

La postura de Rubio, reportada inicialmente por la página web conservadora Breitbart, ha despertado temores entre la comunidad inmigrante a un posible fracaso del eventual proceso bicameral para armonizar la versión del Senado con la que salga de la Cámara Baja.

Hasta ahora, los grupos defensores de los inmigrantes han considerado que aún es factible lograr un proceso bicameral porque las medidas parciales podían ser combinadas en un solo paquete y éste, a su vez, podía ser conciliado con la medida integral del Senado.

En todo caso, los grupos pro reforma han adoptado una postura del “todo o nada”, al insistir en que sólo aceptarán una reforma que permita la legalización y eventual ciudadanía de los once millones de indocumentados en el país, una idea que sigue afrontando un muro de resistencia entre la mayoría de los republicanos en la Cámara Baja.

Una vasta coalición de grupos pro- reforma, incluyendo organizaciones conservadoras, realiza sendos actos de presión dentro y fuera del Congreso. Alrededor de 600 líderes conservadores de más de un centenar de distritos electorales visitan este martes a sus congresistas para persuadirlos a que apoyen la reforma, por entender que se trata de un “imperativo económico y moral”.

La gran diferencia entre 2007, cuando falló el último intento reformista, y ahora, es que el bloqueo de los republicanos a una reforma migratoria integral ha erosionado el apoyo de la comunidad inmigrante en las urnas y es un error que no pueden repetir en futuras elecciones, según los activistas.