Obama agradece a soldados en misiones en Thanksgiving

El presidente de EEUU felicitó a las misiones armadas de EEUU en el extranjero en el Día de Acción de Gracias
Obama agradece a soldados en misiones en Thanksgiving
La familia Obama, acompañada de amigos, parientes y miembros de la campaña The Mission Continues, distribuyeron comida a familias necesitadas en Washington DC.
Foto: EFE

WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llamó por teléfono a 10 integrantes de las Fuerzas Armadas estadounidenses para agradecerles por su servicio y desearles a ellos y sus familias un feliz Día de Gracias.

El mandatario llamó a dos miembros de cada una de las corporaciones incluyendo el Ejército, la Marina, la Fuerza Naval, la Fuerza Aérea y la Guardia Costera.

En su discurso semanal, el Presidente Obama dió gracias a todos los hombres y mujeres que defienden nuestra libertad y reconoció que su sacrificio podría significar que no pueden pasar estas fiestas con sus familias.

Al hacer la proclama del 28 de noviembre como Día de Acción de Gracias, Obama señaló que la tradicional celebración estaría dedicada a los miembros de la fuerzas armadas enviados a diferentes misiones en el extranjero.

El Presidente también reconoció que a medida que los estadounidenses nos reunimos esta Día de Acción de Gracias para asistir a aquellos que necesitan una mano de ayuda, avanzamos como país, hacia un futuro más brillante.

Día de Acción de Gracias

Jueves, 28 de noviembre de 2013

Hola a todos. En nombre de todos los Obama –Michelle, Malia, Sasha, Bo y el nuevo miembro de nuestra familia, Sunny– quiero desearles un Día de Acción de Gracias feliz y saludable.

Vamos a pasar el día de hoy igual que muchos de ustedes: sentados a la mesa con la familia y amigos para comer buena comida, contar historias, ver un poco de fútbol americano, y lo más importante, dar gracias por las bendiciones recibidas.

Y como estadounidenses, tenemos mucho por lo que dar gracias.

Damos gracias por los hombres y mujeres que zarparon hacia esta tierra hace casi cuatro siglos, arriesgándolo todo por la oportunidad de una vida mejor; y por las personas que ya estaban aquí, nuestros hermanos y hermanas indios americanos, por su generosidad durante ese primer Día de Acción de Gracias.

Damos gracias por las generaciones que siguieron: gente de todas las razas y religiones, que llegaron aquí desde todos los países de la Tierra y trabajaron para construir algo mejor para ellos mismos y para nosotros.

Damos gracias por todos nuestros hombres y mujeres en uniforme, y también por sus familias, que seguramente hoy les están echando mucho de menos. También les estamos agradecidos por su sacrificio.

Damos gracias por las libertades que defienden: la libertad de pensar lo que queremos y decir lo que pensamos, de adorar de acuerdo con nuestras propias creencias, de elegir a nuestros líderes y, sí, criticarlos sin castigo. Hay personas en todo el mundo que están luchando e incluso muriendo por su oportunidad de tener estas libertades. Estamos con ellos en esa lucha, y damos gracias por ser libres.

Y damos gracias a todos los que están cumpliendo con su parte para hacer de Estados Unidos un país mejor y más compasivo, que pasan su Día Acción de Gracias como voluntarios en un comedor, o que se unen a un proyecto de servicio, o que llevan comida y alegría a un vecino solitario. Esa generosidad de gran corazón es una parte central de nuestro carácter estadounidense. Creemos en echar una mano a la gente que la necesita. Creemos en ayudar a resolver problemas, incluso si no son nuestros problemas. Y eso no es una creencia de un día al año. Es parte del tejido de nuestra nación.

Y recordamos que muchos estadounidenses necesitan esa ayuda en estos momentos. Los estadounidenses que han perdido sus puestos de trabajo y no pueden obtener uno nuevo por causas ajenas a ellos. Los estadounidenses que se han visto atrapados en la pobreza y que solamente necesitan esa ayuda para salir de ella. Los ciudadanos cuyas oraciones y esperanzas nos impulsan a actuar.

Somos un pueblo que es más grande cuando estamos unido que cuando estamos por nuestra cuenta. De eso se trata el día de hoy. De eso es de lo que deberían tratarse todos los días. No importa cuáles sean nuestras diferencias, todos somos parte de una familia estadounidense. Cuidamos los unos de los otros. Somos solo una nación, bajo la gracia de Dios. Ese principio fundamental de nuestra experiencia estadounidense nos ha guiado desde los primeros días de nuestra fundación, y nos guiará hacia un futuro que es incluso más brillante que la actualidad.

Gracias, que Dios los bendiga, y de parte de mi familia a la suya, Feliz Día de Acción de Gracias.