‘Nuestras historias son importantes’

La cineasta indígena Yolanda Cruz prepara la película "La Raya"
‘Nuestras historias son importantes’
La cinta de la cineasta indigena, Yolanda Cruz, comenzará a filmarse en el otoño de 2014 aun costo que superaría el medio millón de dólares.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Un día, a las afueras de “La Raya”, un pueblo oaxaqueño perdido en el mapa y abandonado por sus hombres (todos se fueron a Estados Unidos), unos niños encuentran un refrigerador. ¿Qué hacer con éste? ¿Venderlo para pagar el viaje al “Norte” o invertir en la comunidad?

En esta disyuntiva ficticia se basa el guión de la película del género drama-comedia “La Raya”, que prepara la cineasta indígena Yolanda Cruz con la idea de mostrar en la pantalla grande y con un tono “mágico” uno de los efectos del fenómeno migratorio en México y Latinoamérica.

La productora Canana Films se interesó en el proyecto y con esto Cruz, quien estudió cine en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y vive en el barrio angelino de Echo Park, se convirtió en la primera indígena mexicana que obtiene un contrato para dirigir un largometraje.

“El logro como indígenas mexicanos es que no hemos tenido la oportunidad de participar en este mundo del cine que es bastante elitista. Con esto siento que estoy representando la voz, las historias de estas comunidades, que a veces son simples sujetos”, dice. “Lo que significa para la comunidad es que nuestras historias son importantes y que nuestra contribución al cine vale”, agrega.

Parte de su vida se refleja en el filme, comenta Cruz, quien a la edad de seis años emigró de su natal San Juan Quihije Cieneguilla a la ciudad de Oaxaca, donde aprendió español. Cuando tenía 16, sus padres decidieron venir a Estados Unidos, continuando el ciclo cotidiano de sus paisanos.

“[La película] es una combinación de las aventuras de mi familia tratando de sobrevivir con pocas posibilidades, pero dentro de esta supervivencia hay cosas muy chistosas que suceden. Pero también está basada en una realidad que yo he tenido: me ha tocado trabajar en el campo de Oaxaca y observar cómo estos pueblos están cambiando muy rápidamente”, señala la cineasta de 39 años.

Cruz ha realizado siete documentales sobre la migración indígena a EE UU y temas sociales (elaboró tres proyectos para la Unión Americana de Libertades Civiles, ACLU), pero decidió redactar un guión “ligero” porque su intensión es mostrar el tema a los niños, los que crecen viendo partir a sus mayores y esperando tener la edad suficiente para venir a este país.

“Es una historia muy común dentro de nuestros pueblos en Latinoamérica, México, en el mundo pobre”, explica la directora, resaltando la cada vez más común ausencia de varones en ciertas regiones. Sólo se quedan los ancianos, las mujeres y los niños a esperar las remesas.

Si bien en Oaxaca existe un lugar que se llama “La Raya”, Cruz explica que su proyecto no se basó en éste y que sólo tomó el nombre por lo que representa: un límite de algo, la frontera México-EEUU. “La Raya”, dice, es un sitio “universal”.

La película de Cruz, que comenzará a filmarse en el otoño de 2014 y cuyo costo superaría el medio millón de dólares, se preparó a fuego lento, desde hace cinco años, con ayuda del Instituto de Sundance, que organiza el festival de cine que lleva el mismo nombre.

Cruz cuenta que jamás pensó vivir en Los Ángeles, sólo pretendía concluir una maestría en UCLA y le quedaba de paso rumbo a su laboratorio filmográfico. “Pero lo que me cambió fue que al llegar a Los Ángeles me encontré con una comunidad bastante activa, con una comunidad grande de oaxaqueños, entonces dije: ‘para qué voy a Oaxaca a contar esas historias si desde aquí las puedo realizar'”, cuenta.

Todavía no ha encontrado al intérprete del personaje principal de su filme, Papio, un pequeño que bien pudo haber sido su abuelo, su padre o ella misma. “Esos niños sólo están creciendo con la esperanza de venir a Estados Unidos”, señala.

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