Controla tu economía
Hay que tener cuidado con las compras impulsivas que pueden descarrilar tu presupuesto. Crédito: Notimex
Mantener un control sobre las finanzas de tu casa no significa ahorrar a toda costa, sino mantener una vigilancia metódica sobre el equilibrio entre gastos e ingresos. El propósito de la administración de la economía doméstica es mirar hacia el futuro y usar provechosamente mucho dinero que podría malgastarse. El manejo ideal de las finanzas familiares es, sobre todo, cuestión de disciplina y organización.
Tu guía principal para esto debe ser un proyecto de tres puntos básicos para un presupuesto de 12 meses:
1. Todos los meses, compara los gastos reales con las cantidades que fueron proyectadas.
2. Nota las desviaciones entre lo proyectado y lo real.
3. Cambia tu patrón o programa de gastos.
Implementar un presupuesto requiere que todo el mundo en la casa coopere. Para lograrlo:
? Ponte objetivos realistas de corto y de largo alcance.
? Estima las sumas que tienes que separar con regularidad para lograr tus objetivos.
? Estima el ingreso del año entero, incluyendo TODO lo que consideres que te vaya a entrar de dinero. Divide el total en partes iguales correspondientes a períodos específicos de presupuesto (semanal, mensual o bimensual).
? Reparte igualmente los gastos fijos. Suma las facturas fijas y periódicas que esperas en todo el año y divide el total entre el número de períodos de presupuesto. El objetivo es eliminar la desviación de dinero en efectivo necesario y los apuros de último minuto para pagar deudas grandes.
? Estima los gastos flexibles (ropa, muebles, cuidados médicos, regalos, entretenimiento), incluyendo un fondo de emergencia. Reparte equitativamente el total a lo largo de los períodos de presupuesto.
? Estima el total de tus gastos de vida (desde la comida hasta las estampillas). Anota todos los gastos durante varias semanas.
? Prepara un presupuesto tentativo. Iguala los gastos reales (aproximadamente lo mismo para cada período de presupuesto) con el ingreso.
? Considera un exceso o sobrante de los ingresos sobre gastos como un ahorro dedicado a satisfacer metas futuras. Si el exceso es mínimo, o si se trata, por el contrario, de un déficit, recorta los gastos y trata de buscar un ingreso extra (tal vez con trabajo adicional).
? Una vez que hayas establecido un sistema de contaduría de gastos, manténlo flexible para poder acomodar cambios en situación financiera, tamaño de la familia, actitudes o intereses.