Reducir las deportaciones

Sigue a La Opinión en Facebook

El Presidente Barack Obama advirtió en enero al Congreso que si no aprobaba sus medidas allí , él iba a usar su pluma ejecutiva. Este es el momento de hacerlo en cuanto a la inmigración.

Hoy no se puede contar con que la Cámara de Representantes apruebe alguna reforma migratoria que no sea punitiva. Ya sea por estrategia política o ideología, los congresistas republicanos optaron por dar la espalda a la comunidad latina y a la inmigrante.

Es hora de que la Casa Blanca dé otro paso para reducir la presión que existe sobre los indocumentados. Que haga una revisión detallada de todas las opciones que están a su alcance para evitar la deportación de las personas más arraigadas a esta nación. Que tome una acción similar a la realizada con los Dreamers y como en el uso de la discreción en el procesamiento de indocumentados.

Esto último resultó en que la Agencia de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) esté perdiendo la mayoría de los casos ante los jueces de inmigración, pero esto solo sucede en ciertos estados como California y Nueva York. Eso es insuficiente, todavía hay demasiadas familias desgarradas por las deportaciones.

Es cierto que una acción ejecutiva que ayude a los indocumentados renovará las criticas republicanas sobre lo que llaman la “presidencia imperial”. Ya dicen eso de todos modos, de la misma forma que se han lanzado epítetos de todo tipo contra el presidente a lo largo de su gobierno. Esto no desgastará mas su administración, mientras que le recuperará la popularidad perdida entre los latinos.

Una acción de la Casa Blanca que reduzca la deportación de gente trabajadora que contribuye con sus impuestos reforzará la imagen demócrata entre los hispanos. Especialmente en cuanto a la elección presidencial y legislativa de 2016.

Que quede en claro, los republicanos no tienen nada que disfrutar y aprovechar de la presión que existe hoy sobre la Casa Blanca en cuanto a inmigración. El fracaso en la Cámara Baja es tan serio que ha desilusionado hasta a muchos latinos republicanos.

El presidente se definió recientemente como el “campeón en jefe” de la reforma migratoria, un título que sin la aprobación legislativa de una reforma solo refleja la impotencia de lo que no pudo lograr.

Las realidades mandan, como el hecho de que su administración es la que más deportaciones ha realizado. Obama tiene la oportunidad de cambiar ese rumbo y hacer lo correcto.