Familia aboga por la reforma migratoria con su caso

Participan en una vigilia ecuménica en la Catedral de Los Ángeles y cuentan cómo lograron salvar a su hija

Familia aboga por la reforma migratoria con su caso
Líderes religiosos de varias denominaciones se reúnen para orar y pedir por una reforma migratoria, durante una vigilia ayer en la Catedral de Nuestra Señora de Los Ángeles.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

Cuando a Claudia Pérez le informaron que a su hija de 2 años le quedaba un año de vida, no dudó en enfrentar los peligros para cruzar la frontera y salvar a la niña.

“Estoy agradecida por esta gran nación, porque me ha dado lo que mi país no me dio”, dijo Pérez, durante la Vigilia Ecuménica que reunió ayer, en la Catedral de Nuestras Señora de Los Ángeles, a líderes religiosos de diferentes denominaciones para orar y pedir por una reforma migratoria.

“En mi país me daban solo un año de vida para Gabriela. Los doctores me dijeron que era todo lo que podían hacer. Yo solo pensé en llegar aquí, a este país, donde se me ha dado mucho pero se me ha quitado mucho por no tener papeles, por no tener documentos”, añadió.

Pérez y su familia formaron parte del evento que se realizó en el marco de la primera semana del Mes de Concientización hacia la Migración, que se celebra durante el mes de abril. Allí dieron su testimonio como un ejemplo de lo que atraviesa una familia indocumentada con un hijo que necesita cuidados médicos constantes.

“Los jóvenes sin papeles deben seguir luchando por sus sueños y a los que tienen papeles que sigan apoyando a los que no tienen. Que no más porque ya lo tienen, ya lo lograron, se olviden de sus papás. Tenemos que ayudarlos a ellos también”, dijo Gabriela Pérez, actualmente de 21 años y de quien se pensaba no llegaría a cumplir los 3.

Gabriela padece de espina bífida y recibió tratamiento a través de un Medi-Cal de emergencia, pero al cumplir los 21, ya no pudo seguir recibiendo la atención que necesita. Aunque la joven está amparada bajo DACA, eso no le permite recibir otros beneficios.

“Al Presidente Obama le pido que se toque el corazón Que pensara que si sus hijas tuvieran algún problema especial y él no tuviera los recursos, ¿Cómo se sentiría él?”, dijo, refiriéndose a la imposibilidad de conseguir recursos médicos debido a su estatus.

Durante la vigilia, que congregó a líderes de la fe judía, musulmana, iglesia luterana y metodista, el Arzobispo José Gómez señaló que, “todos conocen la realidad de la inmigración, la tristeza y los retos de los inmigrantes. No podemos seguir en nuestro país con una multitud de personas que no tienen reconocimiento de sus derechos”.

El arzobispo también resaltó que es necesario luchar por aquellos que “exigen humanamente sus derechos para seguir participando activamente en la sociedad”.

Es algo que desea Gabriel Pérez, único sostén de su familia desde que llegaron a Los Ángeles hace casi 20 años. Pérez es electricista y con los trabajos esporádicos que consigue ha logrado sacar adelante a su esposa Claudia y a sus hijos Saúl, Gabriela y Karla.

“Somos gente trabajadora que venimos a levantar este país y no pedimos ayuda al gobierno para nada. Nos somos una carga para el país”, dijo.

Pero quien más desea la reforma migratoria es Karla Pérez, de 15 años, quien recientemente acompañó a la delegación de Los Ángeles al Vaticano para pedirle al Papa que abogue por la reforma. “Fui a representar a millones de niños y familias que han sido separadas pero, más que nada, fui por una reforma migratoria”, añadió la joven.